Supone un incremento del 33,2%

Caja de Burgos cerró 2010 con un beneficio neto de 49,9 millones

Caja de Burgos cerró 2010 con un beneficio neto de 40,9 millones de euros, después de destinar 66 millones a dotaciones para hacer frente a posibles deterioros por el aumento de la morosidad y el coste de las prejubilaciones previstas en el Plan de Integración en Banca Cívica.

El beneficio neto individual supone un incremento del 33,2% respecto al obtenido en el ejercicio anterior, cuando la entidad cerró el año con un beneficio neto de 30,7 millones de euros.

En una nota de prensa, Caja de Burgos define 2010 en el plano institucional como un año protagonizado por la creación y puesta en marcha de Banca Cívica, que comenzó a operar plenamente como banco en junio.

En cuanto al balance y cuenta de resultados del ejercicio, en diciembre se realizaron los asientos de convergencia contable con efecto retroactivo al cierre de junio, así como la imputación de los costes de reestructuración asociados, lo que hace que los resultados de 2010 no sean totalmente homogéneos con los de años anteriores ni posteriores.

En cuanto a la inversión, durante el ejercicio 2010, Caja de Burgos ha concedido o renovado préstamos a empresas, autónomos y familias por importe de 1.800 millones de euros, con una cartera crediticia que a cierre del ejercicio presentaba un saldo neto de 7.738 millones de euros, lo que supone un descenso del 7,3% con respecto al año anterior.

Además, el incremento del importe de activos dudosos, que la entidad asegura que es común a todo el sector, se ha incrementado, afectando al índice de morosidad, que se eleva hasta el 4,74% al cierre del ejercicio.

Gracias a los ajustes de integración, el nivel de cobertura de los saldos dudosos se eleva en más de 80 puntos, hasta el 158%, duplicando ampliamente la media del sector, que se sitúa en el 73%.

En cuanto a los depósitos de clientes, los recursos captados por la red aumentaron un 5,5%, debido a una política de precios más atractiva para los clientes y potenciada para favorecer la liquidez estructural.

A cierre de 2010, los depósitos ascendieron a casi 8.000 millones de euros, cifra que presenta un leve descenso -del 1,6%- sobre el año anterior; mientras los fondos de inversión se mantuvieron en niveles similares a 2009.

Por otro lado, el patrimonio neto ha reflejado un descenso debido a que los ajustes de constitución del SIP han permitido absorber, con cargo a patrimonio neto, la totalidad de la pérdida esperada a 31 de diciembre.

En cuanto a la cuenta de resultados, el margen de intereses baja un 27% debido principalmente a la caída generalizada de la actividad económica y al aumento de la morosidad, pero fundamentalmente por la mejora de los precios del pasivo para empresas y familias.