Movimientos migratorios

La crisis dispara la salida de españoles sobre todo a Cuba, Ecuador, Perú, Chile y Brasil

El número de personas con nacionalidad española que residen en el extranjero alcanzó el pasado 1 de enero los 1.702.778 ciudadanos, según las cifras del Padrón de Españoles en el Extranjero (PERE) que recoge el INE.

Este dato representa un aumento del 8,2% (128.655 personas) respecto a los números de enero de 2010, significativamente mayor al 6,9% de avance que se contabilizó en 2010 respecto a 2009. La crisis económica explica la mayor parte de estos movimientos migratorios, según los expertos. Por naciones, la mayoría de esos más de 120.000 ciudadanos que salieron en el último año lo hicieron a Latinoamérica. De hecho, en términos relativos los países que más incrementaron la presencia de españoles fueron Cuba (43,3%), Ecuador (34,9%), Perú (21,0%), Chile (20,1%) y Brasil (12,3%).

Lo que no especifica este padrón es si la mayoría de estos españoles que decidieron emigrar en el último año son nacidos en España o cuentan con otra nacionalidad por ser hijos de ciudadanos procedentes de otros países a donde han optado por volver debido a la crisis económica actual.

Conviene recordar que en esta estadística se inscriben las personas de nacionalidad española (sea ésta su única nacionalidad o no lo sea) que residen habitualmente fuera de España. De hecho, atendiendo a su lugar de nacimiento, en términos agregados el 37,6% de los españoles que viven fuera nacieron en España, el 56,8% en su actual país de residencia y el 4,8% en otros países. Llama la atención que ninguno de esos países a los que mayoritariamente se dirigieron los españoles en el último año sean los mismos que aglutinan a las colonias españolas más numerosas.

Así, la clasificación de naciones donde residen más españoles la encabezan Argentina, con 345.866 inscritos, seguida de Fran- cia (189.909), Venezuela (173.456) y Alemania (108.469).

Atendiendo a la edad, el 14,3% de los inscritos en el PERE tiene menos de 16 años, el 61,9% tiene de 16 a 64 y el 23,7% 65 o más años. De estos últimos, el 71,8% se concentra en América, mientras que en Europa apenas lo hace un 26,3%.