Pugna con Salgado para evitar que Ocaña sea el presidente

Sebastián pide informes legales con el fin de que Tomás Gómez presida la CNE

El ministro de Industria se opone a que Carlos Ocaña, el candidato de Elena Salgado, presida la CNE. Miguel Sebastián quiere que este cargo lo ocupe Tomás Gómez San Román, quien, junto con Idoia Zenarrutzabeitia, fueron propuestos ayer por el Gobierno como consejeros. De hecho, Sebastián ha hecho una consulta para comprobar si un consejero puede ser elegido después como presidente.

La pugna entre la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, por situar a sus respectivos candidatos en la presidencia del consejo de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) se ha recrudecido en los últimos días. De momento, Sebastián ha logrado colocar a uno de los dos consejeros cuyo nombramiento fue propuesto ayer por el Consejo de Ministros: el ingeniero industrial y profesor de Electrotecnia de la Universidad de Comillas, Tomás Gómez San Román. El segundo candidato, a propuesta del PNV, es la exvicepresidenta del Gobierno vasco Idoia Zenarrutzabeitia.

Desde hace semanas, se da como seguro que el futuro presidente de la CNE será (a partir de junio, cuando concluya el mandato de la presidenta, Maite Costa) el actual secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. Una propuesta que defiende Salgado y a la que se opone el titular de Industria, quien no parece dispuesto a que le impongan un candidato para ese cargo.

La intención de Sebastián es que el propio Gómez San Román ocupe la presidencia, tras varias semanas como consejero. Así lo demuestra el hecho de que su ministerio haya solicitado informes jurídicos para comprobar si esto es legalmente posible. La reforma del organismo regulador incluida en la nueva Ley de Economía Sostenible establece un solo mandato de seis años para los miembros del consejo. En este sentido, no contempla que un consejero pueda luego ser presidente, pues se produciría una dimisión de por medio, que derivaría en un segundo mandato como presidente, algo que la ley impide.

Aunque esto parece ser así, Sebastián está buscando un resquicio legal, lo que indicaría, en todo caso, su intención de que el nuevo consejero ocupe a partir de junio la presidencia.

Hace unos meses, el ministro de Industria ya se opuso con uñas y dientes a que Carlos Ocaña ocupara la Secretaría de Estado de la Energía, que abandonó Pedro Marín. Y ganó la partida pues, al fin y al cabo, se trataba de un alto cargo de su propio ministerio. Finalmente, fue nombrado Fabrizio Hernández, cuya procedencia (fue director de la consultora Nera que ha trabajado para todas las grandes empresas energéticas) le acarrea serias incompatibilidades.

Sin embargo, el caso de la CNE es distinto y en Economía consideran que Industria no tiene la exclusiva de los nombramientos. Sebastián defiende sus derechos, y para eso alega que ha sacrificado a su candidato inicial, el propio Marín, que ha renunciado a sus aspiraciones en la CNE. Aunque no, según algunas fuentes, a otros destinos: quizás a otro regulador o a alguna empresa con capital público, como Enagás.

En todo caso, queda casi mes y medio para que termine el mandato del resto de consejeros y el de la presidenta, quizás el tiempo suficiente para que se produzca algún cambio en las propuestas. De momento, distintas fuentes sectoriales consultadas consideran que la candidatura de Carlos Ocaña es firme, y su perfil y formación "son los más adecuados para la presidencia de un organismo desprestigiado" y que ahora tendrá verdaderos poderes.

Fuentes del sector consideran que el hecho de que no se haya pactado este nombramiento con el PP, se convertirá a la larga en un problema. Pero si dentro del propio Gobierno no son capaces de consensuarlo, "¿cómo van a hacerlo con el partido de la oposición?", se preguntan.

Calendario

En junio acabarán los relevos

La reforma de la CNE incluida en la Ley de Economía Sostenible establece un plazo transitorio de dos meses para su aplicación.

Esto supone que el día 6 de mayo su consejo debe quedar reducido de nueve a siete miembros, una vez que a los tres que quedan del PP les caducó hace tres años su mandato.

Los dos consejeros propuestos ayer deben comparecer individualmente en el Congreso y después ser ratificados en otro Consejo de Ministros, quizás el del mismo día 6.

l Los cinco consejeros restantes saldrán a partir del 7 de junio, tras el fin de su mandato legal.

Zenarrutzabeitia, una consejera de perfil puramente político

La propuesta de nombramiento de Idoia Zenarrutzabeitia como consejera de la CNE estaba tan descontado que quedó ayer eclipsada por la novedad que ha supuesto la de Tomás Gómez y, sobre todo, por la filtración del nombre del candidato a presidir el organismo regulador, Carlos Ocaña.

Sin embargo, el de la que fue vicepresidenta y consejera de Hacienda y Administración Pública del Gobierno vasco del PNV entre 1999 y 2009 será uno de los nombramientos más puramente políticos. Con su llegada a la CNE, el PNV recupera el puesto que tuvo en su día a través de Juan Ignacio Unda. Que lo recuperaría, lo dejó claro hace tiempo el ministro de Administraciones Públicas, Ramón Jáuregui. Era una condición para que los socialistas mantuvieran el apoyo de los nacionalistas vascos hasta el fin de la legislatura.

Nacida el 6 de junio de 1959 en Usánsolo-Galdakao (Vizcaya), Zenarrutzabeitia es licenciada en Derecho por Deusto.

Un 'electrotécnico' de la Universidad de Comillas

Tomás Gómez San Román era el tapado que Miguel Sebastián ha sabido mantener bien a la sombra. Doctor ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid e ingeniero eléctrico por la de Comillas, es profesor de Electrotecnia de esta universidad jesuita. Experto en redes de distribución eléctrica, ha participado con el profesor Ignacio Pérez Arriaga en el Instituto de Investigación Tecnológica (IIT) de esta universidad y en el proyecto de red de distribución eléctrica de referencia.

Fuentes empresariales aseguran que el ministro de Industria habría ofrecido este puesto antes al propio Arriaga, pero este ya fue consejero en la primera Comisión del Sistema Eléctrico Nacional (CSEN).

Como otros profesionales de Comillas, Gómez San Román ha realizado trabajos de consultoría para empresas energéticas, con lo que, pese a su perfil técnico, frente al más político de Zenarrutzabeitia, deberá demostrar más si cabe su independencia.