Repartió sus obras en 2010 entre 309 empresas

Fomento anima las fusiones en la construcción por el exceso de oferta

El ministerio de Fomento advierte: o se da una reestructuración en la construcción o no habrá pan, en este caso contratos de obra civil, para todos. La secretaria general de Infraestructuras y mano derecha del ministro Blanco, Inmaculada Rodríguez-Piñero, habla ya abiertamente de la necesidad de una mayor concentración, lo que han venido recomendando las patronales Seopan, ANCI y Aerco.

Fomento anima las fusiones en la construcción por el exceso de oferta
Fomento anima las fusiones en la construcción por el exceso de oferta

Parece necesaria y conveniente una reestructuración del sector de la construcción que absorba el exceso de oferta y facilite la internacionalización en un ámbito como el de las infraestructuras de transporte, muy desarrollado y más competitivo que el de los países de nuestro entorno". Afirmaciones como esta han salido de boca de representantes sectoriales de la construcción, como David Taguas, Jaime Lamo de Espinosa o Javier Sáenz de Cosculluela, pero en este caso no son ellos los autores, sino un alto cargo del ministerio de Fomento.

La secretaria general de Infraestructuras, Inmaculada Rodríguez-Piñero, ha lanzado este mensaje a un sector que lleva muchos trimestres languideciendo ante la caída generalizada de la obra pública. La que dicen que es la cabeza pensante del Ministerio, ha utilizado para ello un canal de comunicación específico de las constructoras, como es la revista El Monitor, editada por la patronal Seopan.

Lo que se avecina, a su juicio, no invita al optimismo. El pastel no da para todos: "Quizá algunas empresas podrían reciclarse y reorientar su actividad a otros negocios de más especialización, como el mantenimiento de infraestructuras", aconseja. Fomento tiene claro que a partir de ahora toca invertir más en conservar en buen estado las infraestructuras existentes que en levantar otras nuevas. Pero se da la circunstancia de que las propias firmas de conservación están mostrando resistencia a la entrada de nuevos jugadores. De hecho, han denunciado ante Fomento el creciente intrusismo en su negocio, así como el relajo de la Administración en las condiciones requeridas para actuar en la conservación, principalmente de carreteras.

Más de 300 contratistas

Según datos del INE, en España conviven 3.620 empresas constructoras con más de 50 empleados. Seopan calcula que en 2010 las adjudicaciones de Fomento se repartieron entre 309 constructoras, un 60% más que las 193 compañías que ganaron contratos del Ministerio en el año 2000. Pese al incremento, el número de adjudicatarias de obras del Estado no es el que era antes de la crisis: ha caído desde las 426 empresas que se registraron en 2007.

Eso sí, a lo largo de la entrevista esta alta ejecutiva de Fomento matiza que las decisiones en busca de la concentración del sector corresponden "exclusivamente" a las empresas: "No obstante, las condiciones y perspectivas del mercado parecen aconsejarlo".

El recado de esta licenciada en Económicas y Empresariales, exsecretaria de Vivienda, Infraestructuras y Ordenación del Territorio del PSOE, va dirigido especialmente a las constructoras medianas, a la vista de que las grandes cotizadas han crecido por la vía de las operaciones corporativas y la diversificación. En este sentido, Comsa y Emte protagonizaron en 2009 la última gran integración, creando un grupo que facturó 2.031 millones en 2010. La gallega Puentes, por su parte, lo ha intentado con la extremeña Joca en busca de un grupo de 700 millones en ventas, pero el proceso no ha culminado con éxito.

Los grandes urgen que se ponga fin a los recortes

Los presidentes de los grandes grupos de infraestructuras coinciden en aplaudir el camino del Gobierno hacia la consolidación fiscal, la contención presupuestaria y la reforma del sistema financiero, pero no dejan de demandar que se reanime la inversión en obra civil.

El último en pedirlo ha sido el presidente de ACS, Florentino Pérez, ante la junta de accionistas de su compañía: "En algún punto del proceso de reformas económicas habrá que iniciar una nueva etapa en el desarrollo de infraestructuras" por motivos de dinamización de la economía y mejora en la productividad.

Días antes, Rafael del Pino decía en la junta de Ferrovial que España debía salir de la crisis "con más inversiones, o menores recortes, en obra pública, como hacen en Brasil o Reino Unido".

Florentino Pérez dio un dato que choca de frente con la política del tijeretazo. "Los países más desarrollados del mundo dedican una media del 3% de su PIB a infraestructuras. No podemos ser una excepción", demandó la semana pasada.

La realidad es que la inversión prevista para este año en infraestructuras por los Presupuestos Generales del Estado supera ligeramente los 13.600 millones, lo que equivale al 1,3% del PIB. Ante la parálisis inversora de los otros motores de la obra civil, el ministerio de Medio Ambiente, ayuntamientos y comunidades autónomas, la cifra de licitación amenaza con seguir en caída libre.

Rodríguez-Piñero se defiende: la Administración central dedica en plena crisis más esfuerzo a las infraestructuras de lo que destinó el PP entre 2001 y 2004, cuando la media inversora era de 10.000 millones. Pero reconoce que "la licitación no volverá a los máximos alcanzados estos años".