El sector anuncia el cierre de 2.038 sucursales y la eliminación de 10.441 puestos de trabajo

Las cajas aceleran el ajuste con un recorte de 1.738 oficinas y 6.674 empleos

Las cajas de ahorros aceleran su reestructuración. En los dos últimos años, el sector ha recortado su red en 1.738 oficinas y su plantilla en 6.674 empleados. El ajuste se está produciendo en el tiempo récord de un año -el número de entidades ha pasado de 45 a 15-, frente a la reordenación de los años noventa que duró cuatro años y supuso una reducción de su tamaño a la mitad.

Sede de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA).
Sede de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA).

Las entidades de ahorro están adelantando sus planes de ajuste. Inmersas en un efervescente proceso de fusiones y apremiadas por el Banco de España, quieren tener los deberes hechos lo antes posibles. Entre 2009 y 2010, las cajas han cerrado un total de 1.738 oficinas, con lo que su red de sucursales se cifraba a finales de 2010 en 23.297. También han adelgazado sus plantillas, cuyo global ha pasado de los 134.786 empleados de 2008 a los 128.112 del pasado diciembre, según fuentes del sector. Y parecen dispuestas a acelerar el ajuste. El lunes, Novacaixagalicia señaló que anticipará a este año el cierre de las 300 sucursales que le faltan. La entidad gallega, resultado de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, tiene previsto eliminar en total 1.230 puestos de trabajo.

De momento, el sector ha anunciado que recortará su plantilla en 10.441 personas y reducirá su red en 2.038 oficinas. Pero estos no serán los datos definitivos. Algunas entidades todavía no han clarificado su futuro, como es el caso de Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) que, tras la ruptura con sus socios de Banco Base (Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria), está buscando nuevos aliados.

Nuevas fusiones

Ibercaja es otra de las entidades que aún no ha mostrado sus cartas, aunque figura en las quinielas como uno de los favoritos a hacerse con CAM. Unnim, que integra a Caixa Sabadell, Caixa Terrassa y Caixa Manlleu, también ha reconocido que mantiene conversaciones para una posible fusión con otras entidades.

Unicaja y Caja España-Duero, que acaban de firmar el protocolo de fusión tampoco han desvelado sus planes. La entidad castellanoleonesa ya ha reducido su plantilla en 846 personas y ha clausurado 253 locales, como parte del proceso de unión entre Caja España y Caja Duero. Los expertos, no obstante, afirman que las redes de la malagueña y las castellanoleonesas son bastante complementarias, por lo que apenas existirán duplicidades. Algo similar sucede con las tres entidades vascas -BBK, Kutxa y Vital-, que acaban de arrancar su cuarto intento de integración.

Hasta ahora, la mayor reestructuración corre a cargo de Bankia, al haber integrado a siete entidades: Caja Madrid, Bancaja, Laietana, Ávila, Segovia, Rioja e Insular. Recortará su plantilla en 3.756 puestos y cerrará 600 oficinas.

El ajuste, además, se está produciendo en un tiempo récord de un año. En este periodo el número de entidades ha pasado de 45 a 15, lo que supone una reducción del censo del 66%. En la anterior remodelación, acontecida a comienzos de la década de los años noventa, el proceso tardó cuatro años en completarse, con un descenso del número de entidades a la mitad, de 87 a 50. Los expertos consideran que habrá una segunda oleada de fusiones y apuntan que el sector quedará reducido a menos de una decena de entidades.

Moody's baja el rating de CAM a bono basura

La agencia de calificación de riesgo asestó ayer un nuevo golpe al sistema financiero español. Moody's recortó en dos escalones el rating de la deuda a largo plazo de CAM, hasta Ba1, un nivel considerado de bono basura. La decisión se produce tras la ruptura de la caja alicantina de su proyecto de fusión con Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria. No obstante, Moody's ha elevado la fortaleza financiera de CAM como entidad independiente hasta D, equivalente en la escala a largo plazo a Ba2, tras solicitar una inyección del Estado de 2.800 millones. Unas ayudas que la firma advierte que "pueden no ser suficientes". Moody's explica en un comunicado que mantiene todas las calificaciones de la CAM en "perspectiva negativa", por lo que podrían darse nuevos recortes. Hace menos de un mes, el pasado 24 de marzo, Moody's también rebajó la calificación de la CAM en otros dos escalones, aunque en aquella ocasión coincidió con una bajada que afectó a 30 bancos y cajas.