Salón del Automóvil de Shanghai

Seat también se apunta al mercado chino

La marca española comenzará a vender sus modelos Ibiza y León a partir de 2012, según ha anunciado su presidente James Muir. El mercado chino se ha convertido en imprescindible para los fabricantes.

James Muir, presidente de Seat, y miembros del consejo ejecutivo de la marca, durante el acto celebrado en Shanghai.
James Muir, presidente de Seat, y miembros del consejo ejecutivo de la marca, durante el acto celebrado en Shanghai.

Seat también se introducirá en el mercado chino, siguiendo así los pasos de pasos de otras marcas que, casi obligadas por el estancamiento de las ventas de automóviles en los mercados tradicionales, ven en éste un mercado de enorme potencial.

La decisión se ha hecho pública en el Salón del Automóvil de Shanghai, que mostrará las últimas novedades del sector hsata el 28 de abril. El presidente de Seat, James Muir, ha encuadrado la introducción de Seat en China dentro de una estrategia de crecimiento en nuevos mercados, y ha asegurado que el primer objetivo en el país asiático será dar a conocer la marca para en 2012 iniciar la venta de los modelos Ibiza y León. Los coches que se venderán serán fabricados en la factoría de la marca en Martorell. Según Muir, esta aventura responde a una demanda cada vez mayor de vehículos europeos por parte de los consumidores chinos.

El vicepresidente ejecutivo comercial del Grupo Volkswagen en China, Weiming Soh, ha declarado que "Seat tiene una gran trayectoria en el diseño y la producción de coches únicos en Europa y estamos seguros de que los clientes chinos recibirán con entusiasmo a la marca".

Al menos con el mismo con el que han recibido a los coches de la marca Volkswagen, que en el primer trimestre del año vendió 429.500 unidades a particulares sólo en China, un 18,5% más que en 2010, siendo su mercado individual más grande. Buenos tiempos corren para el fabricante alemán, que en ese mismo período de tiempo ha batido su récord de ventas en todo el mundo, con 1,2 millones de vehículos entregados.

Un mercado de enorme potencial

En los últimos años, los principales fabricantes occidentales están centrando sus esfuerzos en penetrar en un mercado como el chino, con un potencial de cientos de millones de consumidores. En cierto modo, se ha convertido en una tabla de salvación para asegurar que las cuentas se salden a final de año con beneficios.

El Salón del Automóvil de Shanghai, que tiene lugar hasta el 28 de abril, se ha convertido en el mejor escaparate para que las marcas muestren las cartas que van a jugar en aquel mercado. Por ejemplo, la francesa Citröen se ha propuesto vender más de un millón de automóviles hasta 2020. Situada en una buena posición gracias a su 'joint-venture' con la empresa local Dongfeng Motor, PSA Peugeot-Citröen incrementó sus ventas en China un 38% durante 2010, con 376.000 unidades.

También en Shanghai la firma Porsche, ligada al Grupo Volkswagen, anunció su previsión de aumentar a 100 los concesionarios en el país chino, donde sus ventas aumentan cada año: en 2010 comercializó 14.785 automóviles, un 62,7% más que en 2010. En la actualidad, su número de establecimientos es de 33.