Entorno

La Ley de Residuos abre la puerta a retribuir por reciclar

Esta semana ha entrado en el Congreso la futura norma que prevé por primera vez la creación de un sistema de depósito, devolución y retorno de envases.

La Ley de Residuos abre la puerta a retribuir por reciclar
La Ley de Residuos abre la puerta a retribuir por reciclar

El mejor residuo es el que no se genera" es la prioridad, sobre el papel, de la legislación europea vigente sobre tratamiento de residuos urbanos, el caballo de batalla de la sociedad moderna, que asocia desarrollo a incremento de residuos sin fin. Esta premisa de prevención debe encabezar la Ley de Residuos Urbanos y Suelos Contaminados que esta semana ha entrado en el Congreso para actualizar la normativa vigente, que data de hace una década, y cumplir así con Bruselas.

El residuo cero no existe, pero sí un modo nuevo (en realidad muy antiguo) de atajar la avalancha de latas, botellas de plástico y todo tipo de envoltorios a los que estamos acostumbrados y que rebosan en vertederos e incineradoras por deficiencias del punto verde. La ley abre la puerta a retribuir al consumidor por reciclar los envases de un solo uso a través del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), por el que el usuario abona el depósito de un envase y recupera el importe si lo devuelve vacío.

La norma estipula que "para fomentar la prevención y promover la reutilización y el reciclado de alta calidad, se podrán adoptar medidas destinadas a facilitar el establecimiento de sistemas de depósito, devolución y retorno de envases y residuos de envases de botellas de vidrio, plástico y latas; envases industriales; envases colectivos y de transporte, y otros productos reutilizables".

En Alemania, donde este sistema lleva años funcionando, la tasa de abandono de envases apenas alcanza el 1,5%, mientras que en España supera el 70%, según las cifras de distintos organismos. "La implantación del sistema de depósito, devolución y retorno fue una victoria ante el falso reciclaje, porque el material que llegaba a los recuperadores no era bueno", según ha explicado en este diario Jurgen Resch, de la organización no gubernamental Deutsche Umwelthilfe, promotora de este sistema en el país germano.

Mientras en Alemania se pagan 250 euros por una tonelada de plástico PET, un complejo material que contiene hasta 20 tipos de plástico, en España se rebaja a 60 euros por su mala calidad, según cálculos de la asociación Retorna, creada este año por una decena de organizaciones ecologistas, el sindicato Comisiones Obreras y el gremio de recuperadores de Cataluña, para promover la instauración del sistema de depósito, devolución y retorno de envases de un solo uso.

El proceso es sencillo y con él se pasaría de considerar el residuo como un desecho a utilizarlo como verdadero recurso económico. Desde Retorna se propone el abono de 25 céntimos por un envase y la devolución del mismo importe si el consumidor restituye la botella o la lata de refresco, de agua o de zumo, los productos que más se consumen en este formato.

Retorna quiere dejar claro que no se trata de destruir lo que ya existe, en referencia al actual punto verde que gestiona Ecoembes, sino de complementarlo para incitar a una nueva cultura que promueva la prevención de generación de residuos, respetando la directiva europea.

Ecoembes ha recibido la iniciativa legislativa con gran alarma. La asociación sin ánimo de lucro, integrada por las empresas envasadoras y fabricantes de envases, argumenta que "el sistema de devolución y retorno parte de una premisa falsa. Se dice que la tasa de reciclaje solo alcanza el 30%, cuando es del 70%, explica Carmen Sánchez, vicepresidenta de Ecoembes. Para Sánchez, la nueva medida supondría "montar todo un circuito adicional, con gran impacto ambiental por el incremento de camiones de transporte de residuos", añade. "Lo apoyaríamos siempre que tenga carácter voluntario y que las empresas tengan la opción de poder elegir", concluye.

El temor de este organismo es que se frene la inversión en plantas de reciclaje en las Administraciones regionales, con perjuicio para los costes, "que al final obligue a subir el precio del punto verde", añade Sánchez. Desde Retorna se insiste en que la asociación presentará enmiendas a la Ley de Residuos para que el sistema de depósito, devolución y retorno tenga carácter obligatorio.

La ley prevé, además, "la simplificación de los trámites administrativos, con la reducción de autorizaciones y tramitación telemática de los procedimientos, y una mayor transparencia" en el sector, según ha expuesto la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, en defensa de la norma, que ha recibido hasta 1.500 alegaciones.

Desde los grupos ecologistas se critica la escasa ambición de la ley. "La de 1998 era más progresista", explica Leticia Baselga, de Ecologistas en Acción. "En este texto se equipara la incineración al reciclaje y no se ataja el problema de las bolsas de un solo uso", según Baselga. La organización ecologista pide transparencia en la información sobre reciclaje, que hoy es "opaca y no contrastable", afirma.

Las cifras

1.500 alegaciones ha recibido la Ley de Residuos, en pleno trámite parlamentario en el Congreso.

60 euros se paga la tonelada de plástico PET en España, frente a 250 euros en Alemania.

La ley olvida la basura orgánica

La mitad de los residuos que acaban en el cubo de la basura son orgánicos. El lío del consumidor a la hora de saber el destino de colillas, pañales o cápsulas de café hace que al contenedor gris llegue todo tipo de residuos mezclados.

Ese cóctel confuso complica el proceso de separación y de reciclaje de la materia orgánica, que termina en los vertederos de media España exhalando metano y otros químicos altamente contaminantes.

Los expertos en reciclaje esperaban que la actual ley de residuos incluyera la obligación de reciclar la materia orgánica de forma estanca para generar compost (nuevo abono) y dar así un valor económico a los restos de comida y de vegetales, pero solo se menciona como objetivo deseable. "Esta es la gran pelea del reciclaje en España. La materia orgánica no se valora, cuando serviría para paliar la pérdida de suelo en España, que es impresionante. En zonas como Almería, la tasa de materia orgánica está por debajo del 0%, un estado de casi desertización", explica Alfonso del Val, experto ambiental que lleva 30 años analizando la evolución del reciclaje de residuos en España.