La radiación es un riesgo para la salud

Japón equipara ya el desastre de Fukushima al accidente de Chernóbil

La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón ha decidido clasificar la catástrofe de Fukushima en el nivel 7, el más alto de la escala internacional, con lo que se equipara al más grave de la historia, el de Chernóbil.

Las autoridades nucleares japonesas decidieron ayer elevar la gravedad del accidente de Fukushima de 5 a 7, el máximo en la escala internacional nuclear y de sucesos radiológicos (INES), con lo que lo equipara con el ocurrido en la central de Chernóbil en 1986. Un mes después de la catástrofe, la agencia indicó que los reactores dañados por el tsunami del 11 de marzo han estado liberando cantidades masivas de sustancias radiactivas al aire, que suponen un riesgo para la salud humana y el medio ambiente de la zona. En escala del INES, el nivel 7 (accidente grave) se establece cuando se produce la liberación al exterior de materiales radiactivos con amplios efectos para la salud y el medio ambiente, y requiere la aplicación prolongada de medidas.

El de Chernóbil, en Ucrania, era hasta ahora el único caso de accidente grave. El 26 de abril de 1986 se decretó el nivel de alerta 7, tras la explosión del reactor número cuatro en pleno funcionamiento. El nivel 6 (accidente importante) corresponde a la liberación considerable al exterior de materiales radiactivos y que requiere la aplicación de contramedidas. La central de Mayak, ubicada en los montes Urales en las proximidades de Kyshtym (antigua URSS) sufrió un accidente de este tipo en septiembre de 1957.

Por su parte, el nivel 5 (accidente con consecuencias de mayor alcance) se establece cuando se produce una liberación limitada de materiales radiactivos al exterior o se registran varias muertes por radiación. También si el reactor sufre daños graves o si produce una liberación de grandes cantidades de materiales radiactivos dentro de la instalación.

En este grado se situaron los accidentes de las centrales de Windscale-Sellafield en Liverpool (Reino Unido), en 1957, y la de Three Mile Island, en Harrisburg, Pensilvania (EE UU), en 1979. El accidente ocurrido en 1989 en la central española de Vandellós I (Tarragona), se habría situado también en ese nivel.

Pese a todo, el Foro de la Industria Nuclear española consideró ayer que hay varias "diferencias" entre el accidente de central nuclear de Fukushima y la de Chernóbil. Según explicó, esta última planta era de grafito y sus sistemas de refrigeración eran diferentes. Además, el accidente de Chernóbil se debió a errores básicos en el diseño y en la operación que dejaron fuera de servicio "voluntariamente" varios sistemas de seguridad para realizar un experimento, por lo que el reactor, ubicado en un edificio sin estructura de contención, estaba en operación en el momento del accidente. En el caso de Fukushima, el desastre sucedió al producirse un terremoto, tras el cual, los tres reactores que estaban en operación pararon de forma automática.