Creen que no debería continuar gestionándolo

Accionistas acusan al Presidente del Banco de Valencia de mala gestión

Un grupo de pequeños accionistas del Banco de Valencia ha acusado hoy al presidente de la entidad, José Luis Olivas, de poner "en riesgo" sus inversiones con su "mala actuación profesional" y creen por ello que no debería continuar gestionando el banco.

Estos accionistas minoritarios han manifestado, en un comunicado, su "desacuerdo" y "preocupación" tras participar en la última Junta General de Accionistas, donde conocieron de la compra de participaciones en empresas con riesgo y del deterioro de las cuentas de la entidad.

Los inversores han mostrado su preocupación por el "importante deterioro" del balance correspondiente al ejercicio de 2010, el descenso del beneficio en un 50 % respecto a 2009 y por determinadas compras de participaciones en empresas con riesgo.

Han lamentado que la dirección del Banco no haya atendido "las advertencias formuladas en anteriores Juntas de Accionistas de no tomar participaciones en empresas con riesgo, eso es misión de sociedades de capital riesgo y no función del Banco de Valencia".

Algunas de estas operaciones que califican de "atípicas" son las participaciones en Costa Bellver, Nordkapp Inversiones y en Acuigroup Capital.

"La sensación es que en lugar de prescindir de este tipo de sociedades, se dedican a comprar empresas inmobiliarias de conocidos, con pérdidas y créditos que no devuelven", han criticado.

Han asegurado que la dirección de Banco de Valencia no permite a los empleados "denunciar irregularidades", que mantiene la misma firma auditora desde hace 14 años, algo "legal pero no higiénico", y que no cumple la ley de morosidad por los retrasos en los pagos del banco.

Además, han censurado a Olivas por mantener un "doble cargo" en Banco de Valencia y Bancaja, al que ahora se suma su vicepresidencia en Bankia.

"No puede ser la existencia de este conflicto de intereses, ya que Bancaja realiza una actividad bancaria diferente, sin ánimo de lucro y sin accionistas, mientras que Banco de Valencia realiza una actividad comercial y con accionistas", han aclarado.

Según han relatado, Olivas recibió "abucheos" en la Junta de Accionistas al explicar la evolución de la cotización de la acción en relación a los últimos 10 años y no de los correspondientes a su gestión, en los que se ha experimentado una caída económica que ha supuesto pasar de los 7,53 euros por acción en 2008 a los 3,28 de 2010.

Por ello, consideran que unos gestores que "no respetan al pequeño inversor, con el valor de la acción bajando, con un rating por los suelos, con un grave deterioro de las cuentas del banco y una mala actuación profesional que pone en riesgo nuestras inversiones, no deben continuar llevando la gestión del banco".