Energía nuclear

Bacigalupo asegura que el debate nuclear ha vuelto a "la casilla de salida"

El director de la asesoría jurídica de la Comisión Nacional de la Energía, Mariano Bacigalupo, aseguró ayer que las coordenadas del futuro nuclear han variado tras el accidente de la central nuclear de Fukushima y sus posibilidades de futuro dependerán de la credibilidad de las pruebas de estrés y de los resultados que obtengan en dichas pruebas las centrales nucleares.

Durante la inauguración de la jornada Novedades normativas en la industria nuclear organizada por el Club Español de la Energía, Bacigalupo se refirió al "impacto terrible" que el incidente de Japón tendrá en el debate sobre la energía nuclear, puesto que 25 años después del accidente de Chernóbil, a su juicio, este debate parecía "acabado" y ahora parece que "vuelve a la casilla de salida".

Además, criticó el "alarmismo oportunista" fomentado por varios líderes "de primera magnitud" y se ha referido en concreto a la canciller alemana, Angela Merkel, que en medio de unas elecciones ha llegado a suspender la derogación de la ley de abandono nuclear.

Por su parte, el ex secretario general del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Antonio Morales, subrayó que la exigencia del ordenamiento jurídico en materia nuclear requiere de "un andamiaje jurídico muy bien estructurado" porque la regulación nuclear tiene unas "características muy peculiares y propias", como el desbordamiento del concepto de soberanía y territorialidad de las normas.

Asimismo, explicó que la regulación nuclear interesa no solo a los países que tienen centrales nucleares, porque existen multitud de instalaciones radiactivas, sino también a los que no las tienen. Sobre la transparencia señaló que en la reforma de la normativa del CSN de 2007 se amplió el grado de acceso a la información y ha defendido que "no hay nada que ocultar" porque la transparencia es "fundamental".

Por otro lado, la subdirectora general de la asesoría jurídica del CSN, Victoria Eugenia Méndez, explicó que la última directiva de la UE en materia de seguridad nuclear deberá estar traspuesta antes de julio.

Controlada la fuga radiactiva en Fukushima

Los técnicos de Tepco consiguieron sellar ayer la fuga que vertía agua altamente radiactiva al océano desde la central de Fukushima. La grieta, que había sido descubierta el pasado sábado, quedó sellada tras la inyección en el subsuelo de la central de silicato de sodio, un polímero soluble que al endurecerse bloqueó la salida de agua contaminada.

La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón ha pedido a la operadora de la planta que vigile la fosa por donde escapaba el agua radiactiva y que contribuyó a que la radiación en el mar llegará a superar 7,5 millones el límite permitido del yodo 131.