Tumbaron varias medidas de austeridad presupuestaria

Twitter se vuelca contra la clase business de los eurodiputados

"No sin mi billete en clase business". No, no se trata de un capítulo de la serie Gossip Girl sino un resumen de lo que sucedió ayer en el Parlamento Europeo. Los europarlamentarios votaron en contra de varias enmiendas que reclamaban la contención del gasto de la Eurocámara entre las que se encontraban medidas como que los europarlamentarios viajaran en clase turista o la congelación de sus sueldos en 2012.

Clase business
Clase business

Una votación que se producía en el mismo día en el que el exprimer ministro luso, José Sócrates, anunciaba que Portugal solicitará ayuda financiera a la Comisión Europea y de que el gobierno español modificara el cuadro de previsiones macroeconómicas, subiendo cinco décimas la tasa de paro en España en 2011, del 19,3% previo al 19,8%. Y una votación que tan solo contó con el voto en contra de cuatro eurodiputados españoles: la popular Rosa Estarás, el convergente Ramón Tremosa, el representante de Iniciativa Per Catalunya-Verds, Raül Romeva, y el de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras.

El debate en las redes sociales no se hizo esperar y a las pocas horas ya se podía encontrar entre los Trending Toppic de Twitter el hastag #eurodiputadoscaraduras.

Tampoco se hizo esperar la reacción de los partidos políticos. PSOE y UPyD han asegurado en Twitter su intención de rectificar sus votaciones. UPyD aseguraba a través de esta red social que pedirá a su representante en Estrasburgo, Sosa Wagner "la rectificación del voto, desde el partido no lo compartimos. Mañana comunicado en upyd.es".

Desde el PSOE y PP aseguraban ayer por la noche que los eurodiputados no habían votado en contra de la congelación salarial ni el cambio de clase de los vuelos. La secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano aseguraba en su cuenta de Twitter que la enmienda estaba mal planteada y que la votación de ayer no cuenta con validez jurídica al votarse en una comisión y no en el pleno del Parlamento.