El futuro de la vieja Europa

Los expertos rebajan el efecto sobre las empresas españolas

La exposición de España al país vecino alcanza los 105.000 millones.

Calle Augusta en el centro de Lisboa
Calle Augusta en el centro de Lisboa

El rescate a Portugal deja en una situación comprometida a un gran número de empresas españolas que tienen una presencia destacada en el país luso. Según los cálculos realizados por este periódico, la exposición de España a la economía portuguesa se eleva a 105.000 millones de euros, si se suman préstamos, intercambios comerciales y deuda soberana. Sin embargo, los expertos minimizan el impacto en la economía española, una vez que se ha conseguido salir de la órbita de los países periféricos, como recalca Jordi Fabregat, profesor del Departamento de Control y Dirección Financiera de Esade.

Otro factor que los analistas consideran clave para mitigar el impacto del rescate es la diferente presión que se está ejerciendo sobre la deuda española y portuguesa. Frente a las actuales dificultades de Portugal para colocar deuda y financiarse, España ha logrado 20.000 millones en emisiones en marzo tanto en el sector público o privado. "Esto ha dejado los graneros llenos de liquidez", apunta José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

A juicio de Fernando Fernández, del IE Business School, lo que ha evitado el contagio de Portugal ha sido la aplicación de reformas, "aunque nuestro principal problema sigue siendo de crecimiento económico". También desde la esfera política ha habido pronunciamientos en ese sentido. En las últimas semanas, los comisarios de Competencia y de Asuntos Monetario de la UE, Joaquín Almunia y Olli Rehn, han avalado las tesis defendidas por los analistas y han querido distinguir de forma explícita ambos casos.

De los 105.000 millones de exposición, la gran mayoría corresponde a la banca, que tiene un papel protagonista en el país uso. Uno de cada tres euros que Portugal debe a entidades financieras corresponde a España, según los últimos datos del Banco Internacional de Pagos, correspondientes al tercer trimestre de 2010. En total, la economía portuguesa tiene comprometidos 222.027 millones de euros en créditos con las entidades financieras, de los que 76.367 corresponden a España, que es a mucha distancia el primer acreedor de Portugal. Muy lejos se sitúan Alemania y Francia, con 34.105 y 32.065 millones, respectivamente.

A esta cifra hay que añadirle los intercambios comerciales entre ambos países. España exportó en 2010 a Portugal por valor de 16.577 millones de euros y las importaciones se elevaron a a 8.593 millones. En total más de 25.000 millones de euros que refuerzan el papel de Portugal como socio comercial de referencia. En 2010 se convirtió en el tercero más importante, con un 8,9% del total de las ventas, tan solo superado por Francia y Alemania.

Finalmente, a los préstamos y a los intercambios habría que sumarle el volumen de deuda soberana en manos de entidades financieras españolas. Las últimas cifras disponibles apuntan a que esta cifra era de 3.200 millones de euros en el tercer trimestre de 2010, lo que supone un fuerte recorte de 1.000 millones de euros en un año por la estrategia de la banca de desprenderse de títulos ante la presión a la que han sido sometidos.