Bonificación en acciones

El presidente de Goldman Sachs duplicó su retribución en 2010

El presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, ha ganando en 2010 un 90% más que el año anterior. Sumando todos los complementos llega a una retribución de 19 millones de dólares (13,3 millones de euros).

Las remuneraciones de los ejecutivos de Wall Street son sinónimo de polémica. Casi tres años después de las hipotecas basuras y de los rescates financieros, ni el Gobierno de Obama ni los reguladores estadounidenses han logrado imponer una normativa que limite las bonificaciones de los directivos de la banca. La última intentona, a imagen y semejanza de la nueva norma europea, corrió a cargo de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC): diferir la mitad de la bonificación durante al menos tres años. El objetivo sería que en las operaciones de alto riesgo se vinculara el premio con el resultado.

Pero mientras continúan las negociaciones, las entidades financieras siguen presentando sus números. El presidente de Goldman Sachs, el mayor banco de inversión del mundo, mantuvo el mismo salario base que el año pasado: 600.000 dólares (421.924 euros). Pero la cuenta de Lloyd Blankfein fue sumando por diferentes conceptos: 18 millones de dólares (12,6 millones de euros) en retribución variable, de los que 5,4 millones fueron primas en metálico y el resto en acciones. 464.067 dólares (326.316 euros) en concepto de otros beneficios.

El director del Guardián de Wall Street recomendó en 2009 que sus ejecutivos "gastasen sus bonus con discreción". Este año la bonificación de Blankfein no será en metálico (otro guiño a la normativa europea), sino a través de un paquete de acciones por un valor de 9 millones de dólares (6,3 millones en euros).

"A pesar de que nuestro resultado de 2010 no fue tan fuerte como el de 2009 debido a las difíciles condiciones del mercado durante gran parte del año, continuamos creando valor para nuestros accionistas mientras gestionamos prudentemente la entidad", han explicado fuentes de la entidad. El banco cerró 2010 con un beneficio neto atribuido de 7.713 millones de dólares (5.711 millones de euros), lo que supone un retroceso del 36,7% respecto al año anterior, después de que en el último trimestre del ejercicio sus ganancias bajaran un 53,5%, hasta 2.227 millones de dólares (1.649 millones de euros).

Goldman Sachs está considerado como el gran superviviente del terremoto financiero. Mientras el resto de gigantes de Wall Street solicitaban la ayuda del Estado o hacían malabares en sus balances, Sachs conseguía salir antes que nadie del mercado deuda vinculada a las hipotecas subprime, del que había sido pionero.

Pero tras un boyante 2009, el año pasado no fue tan esplendoroso. Dos polémicas azotaron la reputación del banco. La Reserva Federal Americana (Fed) abría en febrero una investigación contra Sachs por su presunta colaboración en el agujero negro del déficit público heleno. La entidad estadounidense gestionó colocaciones de bonos griegos por importe de unos 15.000 millones de dólares. La Fed investiga si los folletos de colocación aportaron toda la información necesaria.

Pero el golpe más duro llegó en julio. Goldman Sachs accedió a pagar 550 millones de dólares (427 millones de euros) para poner fin a la demanda en su contra presentada por la Comisión del Mercado de Valores (Sec). El regulador estadounidense le acusaba de engañar a sus clientes en operaciones que realizó en 2007 con deuda estructurada asociada a hipotecas basura. El banco reconoció haber cometido un "error" al dar "información incompleta" a los inversores. La cantidad pagada por el banco es la mayor multa que la SEC ha cobrado nunca.