Gastronomía

Tortilla de patata y chocolate caliente para Woody Allen

Inauguración del Centro Niemeyer de Avilés

Pedro Morán se marchó el viernes de São Paulo (Brasil) a primera hora de la mañana, donde participó en el evento gastronómico Millesime que reunió a más de 2.000 personas y en el que sorprendió con su mágica fabada (no es pesada). Tenía prisa. Le esperaba en Avilés su hijo Marcos para preparar el recibimiento a las personalidades y artistas invitados que se concentran este fin de semana en la localidad asturiana con motivo de la inauguración del Centro Cultural Internacional Niemeyer.

La obra del arquitecto brasileño será recibida con un concierto de Woody Allen, acompañado por la New Orleans Band, para 10.000 personas. Posteriormente, los Morán, propietarios de Casa Gerardo en Prendes (una estrella Michelin y tres soles Repsol), obsequiarán al director con dos de sus platos preferidos, una extraña combinación de su gusto: tortilla de patata y chocolate caliente. Woody Allen tendrá un cargo fijo en este centro como asesor, ya que se encargará de dirigir la programación de un cine en versión original.

Por Avilés pasarán estos días desde Carlos Saura al actor y director teatral Kevin Spacey, la bailaora María Pages, el arquitecto Norman Foster, la actriz Jessica Lange o el mítico futbolista Pelé. La Ruta Quetzal también tendrá una parada allí, como la Vuelta Ciclista.

Otro capítulo importante será el gastronómico. El centro contará con un espacio para conferencias y seminarios culinarios abiertos al público en general. "Los cocineros tenemos que acercarnos más a la calle, dejar que nos toquen, que nos vean, que conozcan lo que hacemos", señala Pedro Morán.

Pero además habrá un bar, al estilo de los ochenta, con patatas bravas, tortilla y cerveza. Y a 14 metros de altura, en la torre-mirador, los Morán desarrollarán sus dotes culinarias, como si fuera una disciplina artística más, donde se reinterpretarán platos de otros colegas, además de sus nuevas creaciones. "Tendrá un precio asequible y queremos conmover a todo aquel al que no le interesa la gastronomía". El proyecto se completa con una coctelería. Todo con la inmejorable vista de la ría de Avilés como fondo.