Pistas

El mayor dispositivo policial en tiempos de paz

Londres 2012 desplegará 12.000 agentes contra atentados terroristas, olas de calor o reventa de entradas.

El riesgo de un atentado terrorista durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres 2012 es "severo". Según el código de Reino Unido esto quiere decir que es "muy posible" que haya un ataque en algún momento de los 62 días que transcurrirán entre ambos eventos. Actualmente la ciudad vive bajo una amenaza terrorista del mismo grado y solo hay una superior denominada "estado crítico".

El terrorismo es una de las razones por las que Reino Unido desplegará entre el 27 de julio y el 9 de septiembre el mayor dispositivo de seguridad de su historia en tiempo de paz. Más de 12.000 policías y decenas de asociaciones de voluntarios se entrenan en estos días para minimizar el impacto de cualquier imprevisto. De esos 12.000 efectivos, 9.000 estarán en Londres y el resto repartidos por los otros 10 puntos del país donde se llevarán a cabo pruebas. El Ministerio del Interior ha presupuestado el gasto en seguridad en 600 millones de libras (691 millones de euros).

Control de 80.000 espectadores

El gasto en seguridad presupuestado es de 691 millones

"Estamos preparándonos para reaccionar ante catástrofes naturales, como actuar en un estadio con 80.000 espectadores en una ola de calor, gestionar a las masas, prevenir el crimen en los alrededores de los estadios, el fraude en la venta de billetes o controlar la señal de los teléfonos móviles", comentaba esta semana en Londres Neville Jones, ministra para la Seguridad y Contra el Terrorismo.

A la Villa Olímpica de Stratford ya acuden cada día grupos de agentes para hacer entrenamientos. Hoy por hoy, la amenaza más inminente se encuentra en las webs de compraventa de entradas, que salieron al mercado el pasado 15 de marzo. "Hemos aumentado la multa por fraude de 5.000 libras a 20.000. Hay nueve millones de tiques legales a la venta que recomendamos que se compren exclusivamente a través de las páginas oficiales", advierte el jefe de Scotland Yard, Chris Alison. Según Alison, a estas alturas ya han arrestado a 60 personas por intento de fraude.

En cuanto a la lucha antiterrorista, Alison menciona puntos calientes a los que estarán especialmente atentos: los estadios, las infraestructuras del transporte, las colas y Regent's Canal, el río artificial que conecta la ciudad con la Villa Olímpica. "Los accesos al recinto estarán controlados por detectores de metales similares a los de los aeropuertos. Todavía no hemos establecido el tiempo medio de espera, pero prevemos que sea una cifra de un solo dígito. Somos conscientes de que esas filas pueden ser objetivo de atentados", puntualiza Ian Johnson, el director de Seguridad, Operaciones y Logística.

Los hombres de Johnson también trabajarán para controlar el sonido de los móviles sin incomunicar a los espectadores. "Estamos barajando opciones para anular ciertas señales de los teléfonos móviles en algunas pruebas. Hay deportes en los que el silencio es esencial para los atletas o forma parte del espectáculo, por no hablar de las pruebas paralímpicas en las que el sonido muchas veces es lo que guía a los deportistas".

Los agentes irán desarmados, como de costumbre

Dicen de sí mismos que son una peaceful police, una policía no violenta. Tradicionalmente la policía británica no lleva armas encima a diario ni lo hará en los 62 días de los Juegos. "Solo porras y otros instrumentos no letales", asegura Chris Alison, jefe de la Policía Metropolitana de Londres. "El objetivo es que la seguridad se vea pero que no sea opresiva". Tal cosa no quiere decir que la Villa Olímpica será un lugar desprovisto de munición. Agentes antiterroristas patrullarán de paisano en grupos de tres y acudirán a la llamada de sus compañeros en caso de necesidad. Las fuerzas de seguridad británicas tienen autorizado disparar desde los atentados en el metro de Londres de julio de 2005.