Diario de a bordo

Y a pesar de tener todo en contra, subió la Bolsa

Los índices apuntan a movimientos laterales.

En la revista Pronto aparecía una curiosa anécdota del químico Justus Von Liebig. En cierta ocasión, este químico del siglo XIX fue abordado por uno de sus ayudantes que, excitadísimo, le informó de que había descubierto el disolvente universal. "¿Y que es un disolvente universal?", le dijo el profesor. "Uno que disuelve todas las sustancias, profesor", contesto el alumno. "Entonces, ¿dónde vas a guardarlo?", replicó este.

Parece de Perogrullo, pero la pregunta es de difícil respuesta... A priori parece igualmente difícil de responder la cuestión de por qué se ha subido esta semana. Una semana en que Portugal colapsa su gobierno y se acerca irremediablemente al borde del rescate, con el peligro que conlleva para España, y donde buenas noticias ha habido bien pocas. No está claro. Se ven muchas grandes rotaciones. Parece que sale dinero de emergentes y se dirige a Europa y a EE UU, pero aún así...

Hay que tener claro que miedo no se ve por ningún lado en el mercado. Es destacable que las grandes instituciones acaban la semana con saldo neutral, que el Itraxx Crossover que mide las primas para asegurar carteras de compañías de riesgo se acerca a mínimos de mucho tiempo atrás, al revés de lo lógico cuando baja la Bolsa.

Abril es un buen mes para el mercado por la fiscalidad de EE UU sobre el ahorro

Igualmente, el VIX logra la mayor racha de bajadas de volatilidad en siete días de su historia. Son indicadores que, por raro que parezca en un contexto macro difícil como en el actual -crisis de deuda, problemas en Japón y mala situación política de Oriente Medio-, apuntan a un lateral en el peor de los casos, a una subida en el mejor, pero difícilmente a una bajada severa.

Si miramos todo esto desde el punto de vista técnico en el gráfico del futuro del mini S&P 500, observamos la tremenda divergencia de volumen en toda la subida. El volumen ha estado en descenso de forma constante. No es un buen dato, aunque no decisivo. Por otro lado se ataca al alza la media de 50 sesiones, que es un indicador psicológico para los operadores. Si se pasa y consolida, será muy positivo. También lucha con el retroceso de Fibonacci del 61,8% de toda la bajada previa.

Hace unas semanas les hablaba en esta columna de la negativa pauta estacional de primeros de marzo, que este año se ha vuelto a cumplir, ahora nos acercamos a otra, pero positiva.

Desde 1994 hasta la fecha, con la excepción de dos ocasiones, el Ibex siempre ha dado un claro tirón al alza desde el cierre del trimestre que termina en marzo proyectándolo unos pocos días hacia adelante. La explicación al misterio de esta pauta nos la da Charles Biderman desde hace años: abril es el segundo mes del año en entradas de dinero en fondos porque el 15 de ese mes es el último día para realizar determinadas inversiones desgravables como planes de pensiones personales con efecto del año anterior en EE UU. Por esta causa, abril es el mejor mes para el Dow Jones en el último medio siglo con una subida media de 1,8%.