Japón amplía a 30 km la zona de riesgo

La situación en la planta de Fukushima vuelve a agravarse por momentos

La situación en la central nuclear de Fukushima Dai-Ichi vuelve a agravarse. La radiación que emite se ha intensificado en las últimas horas, lo que ha llevado a las autoridades a ampliar el perímetro de seguridad a 30 kilómetros. El más peligroso es el reactor 3, cuyo interior no sólo aloja uranio sino también plutonio.

La radioactividad que emite la central se vuelve dramática a medida que pasan las horas. La contaminación comienza llegar a la capital a través de todas las vías posibles, y el Gobierno se ha visto obligado a incrementar el perímetro de seguridad de 20 a 30 kilómetros.

Esta madrugada, hora española, así lo ha confirmado el canal de televisión japonés NHK, que ha informado de que los niveles superan los límites permitidos en cinco prefecturas: Fukushima, Ibaraki, Chiba, Saitama y Tochigi. El ministro portavoz, Yukio Edano, ha pedido por su parte a quienes vivan en este radio a que abandonen sus casas y se dirijan a los refugios habilitados por el Gobierno, que ya acogen a los evacuados anteriormente.

La elevada radioactividad está entorpeciendo las labores para reducir la temperatura d elos reactores y frenar las emisiones. Según la agencia Kyodo, el ministro de Defensa ha confirmado que el Ejército estadounidense van a colaborar en la inyección de agua para tratar de enfriar los reactores. El más peligroso continúa siendo el reactor 3, cuyo interior no sólo aloja uranio sino también plutonio. El New York Times, citando a Hidehiko Nishiyama, director general operativo de la Agencia Japonesa de Seguridad Nuclear e Industrial, indica que la vasija de contención podría tener una brecha que sería la causa de tanta liberación de radiactividad. Sin embargo, más tarde la misma Agencia, citada por REUTERS, ha indicado que no hay datos suficientes que indiquen que el reactor 3 tenga una fisura.