Ciencia y salud

A la caza de la idea millonaria

La firma Medtronic lanza la web Eureka para captar y producir las mejores invenciones médicas de Europa.

Cuando en 2004 el profesor Philipp Bonhoeffer tuvo la idea de introducir una válvula coronaria por la arteria femoral en vez de abrir el pecho del enfermo, estaba dando un gran salto para la supervivencia de sus pacientes. Pero también creaba una innovación cuyo desarrollo podría beneficiarlo a él y a la empresa que lo fabricara. En la actualidad es cuando se está empezando a utilizar esta técnica en quirófano. Y cuando los euros llegarán a su inventor.

Ese es el espíritu que la estadounidense Medtronic quiere para su concurso de ideas denominado Eureka. Cualquier investigador o médico europeo puede enviar sus iniciativas de mejoras tecnológicas a través de una web. A cambio, cada invención se estudiará en detalle y si interesa a la compañía, se fabricará y producirá beneficios compartidos a través de los derechos de patente.

"Nuestros dispositivos son usados en la cabecera de la cama por los médicos. Hemos podido comprobar que de ahí surgen ideas realmente buenas que se pierden", explica Francisco de Paula Rodríguez, directivo de Medtronic. El proyecto responde a la falta de propuestas de los departamentos de I+D que en muchas ocasiones se encuentran las empresas innovadoras. Así que nada mejor que buscar ideas externamente entre quienes trabajan directamente en el área elegida.

La propia Medtronic, nacida en Minneapolis (EE UU), tuvo éxito gracias al desarrollo del primer marcapasos con baterías y portátil del mundo. En 2009 cerró el ejercicio con 10.600 millones de euros de facturación y 41.000 empleados repartidos por todo el planeta.

Desde noviembre hasta febrero esta iniciativa ha recibido 82 ideas, la mayoría de Rusia, Alemania, Francia e Italia. El quinto puesto lo ocupan los médicos españoles, que han presentado siete innovaciones. La mayoría de ellas se centran en el campo cardiovascular, de neurocirugía, columna y diabetes (áreas en las que trabaja Medtronic).

Un comité formado por personal de la multinacional y por expertos en I+D independientes (de empresas de biotecnología, tecnólogos o de firmas de capital riesgo) valoran las propuestas. Las que interesan a Medtronic entran en un proceso de patente. "Si es una propuesta totalmente diferente a lo que nosotros ya tenemos, el emprendedor es el que más se beneficia de los ingresos que se obtengan -asegura el ejecutivo de Medtronic-, y a los médicos les interesa, pues el coste del proceso es altísimo hasta que llega al mercado".

Una segunda oportunidad para los rechazados

Puede que a Medtronic no le interesen las ideas enviadas por los médicos a Eureka. O bien porque no le ven futuro o bien porque se escapen de su línea de negocio. Pero no todo está acabado, porque se le abre una segunda oportunidad de buscar capital.

Las ideas no aprovechadas por la estadounidense pasan a MD Start, una incubadora suiza nacida de la colaboración de firmas de capital riesgo y de la industria de tecnología médica en Europa. De hecho, su premisa es que la excepcional innovación europea en medicina a lo largo de los siglos debe continuar. No acepta, sin embargo, propuestas de desarrollo de fármacos ni en biotecnología. De los 82 proyectos enviados a Eureka, ocho han sido remitidos a MD_Start. Allí comenzará su segunda oportunidad.

Como explica Rodríguez: "Si, por ejemplo, una tecnología para cirugía de la columna puede beneficiar a 500.000 pacientes, es fácil calcular los ingresos que se pueden obtener. O todo lo que va a ingresar el profesor Bonhoeffer gracias a su idea de las válvulas".