La entidad centra su ajuste en el área minorista

Barclays sopesó salir del país ante las nuevas exigencias del Banco de España

Las duras exigencias de capital del Banco de España llevaron a Barclays a plantearse su salida del país. La filial continuará en España pero, en previsión de que la crisis se prolongue a 2014, cerrará 120 sucursales y reducirá plantilla. Paradójicamente, aunque su plan es apostar por la banca minorista, 600 de los 700 empleados que saldrán pertenecen a esta división.

Oficinas.
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A Barclays le está saliendo caro mantenerse en España. En los dos últimos años, la entidad ha tenido que inyectar 1.166 millones de libras (1.338 millones de euros) a su división corporativa ante "las deprimidas condiciones de los mercados inmobiliario y de la construcción" en este país. Tras este duro esfuerzo por sanear sus activos, las nuevas exigencias del Banco de España cogieron a contrapié a la firma británica. Para llegar al 8% de core capital impuesto, la firma necesita 552 millones de euros más. Este esfuerzo adicional llevó a la firma británica a plantearse el cierre su filial española. Así, al menos, se lo trasladó a su plantilla el pasado jueves en una reunión en la que detalló el plan de ajuste que pretende acometer como alternativa a su salida del país.

Después de que la matriz londinense haya anunciado que correrá con el nuevo gasto, desde la filial restan importancia al planteamiento de dejar España. "Los hechos demuestran que se sigue apostando por este país", exponen desde Barclays, aludiendo al nombramiento en febrero de Jaime Echegoyen como responsable del área de banca minorista. Efectivamente, el sello del ex consejero delegado de Bankinter parece vislumbrarse en el nuevo plan de competitividad presentado por el banco a sus empleados. Este condiciona la permanencia en el país a reorientar el negocio de banca minorista hacia el segmento de rentas medias y altas, denominado premiere. La apuesta, recuperaría un mercado tradicional para la firma, que defendió ante CC OO y UGT que este área "no requiere una financiación elevada, proporciona un mayor volumen de ingresos respecto al de activos y sufre un menor deterioro en tiempos de crisis".

Paradójicamente, los recortes programados se centran en esta división. De las 700 salidas que Barclays tiene programadas, 600 provendrían de la unidad de banca minorista, según exponen desde las centrales. La necesidad de prescindir de este personal, y de cerrar 120 de sus 600 oficinas, fue fundamentada bajo la "previsión de un escenario de crisis en España hasta, al menos, 2014".

La firma propone prejubilar a 350 empleados y ofrece 35 días por año para que salgan 350 más

Grandes empresas

Este panorama ha llevado a Barclays a replantear también su negocio de banca corporativa, en el que buscan centrarse en empresas de mayor tamaño. La entidad ha subrayado que eso no supondrá "abandonar" a las pymes, como han denunciado desde las centrales sindicales. De esta división, saldrían otras 70 u 80 personas, mientras que las 20 o 25 restantes pertenecerían a la unidad de gestión de patrimonio, Barclays Wealth.

Según la propuesta que la firma entregó en la reunión del jueves, con la que se inició la negociación, la mitad de las 700 salidas previstas se efectuará por la vía de las prejubilaciones. æpermil;stas serán obligatorias para los mayores de 58 años -y quienes los cumplan en 2011- e incluirán, tras los dos años de prestación por desempleo, un 80% del salario aprobado por convenio más el 50% de los conceptos extraordinarios.

Las otras 350 personas de las que busca prescindir el grupo lo harían mediante un expediente de regulación de empleo que reduciría la jornada al 50% (en turnos de seis meses rotatorios), con un ERE por el que se suspendería de empleo al trabajador de entre tres a cinco años, o por la vía de las bajas incentivadas. Estas se plantean con carácter voluntario, y Barclays ofrece 35 días por año trabajado con un límite de dos anualidades.

Las claves

1 Provisionar el ladrillo: Barclays tuvo que inyectar 898 millones de libras en 2010 a su sección corporativa en España para compensar sus reservas inmobiliarias. En 2009 la cifra fue de 268 millones.

2 Necesidad de capital: la filial española necesita un 2,8% más de capital para alcanzar el 8% que exige ahora el Banco de España. Con un capital de 1.005 millones, le faltan 552 millones de euros.

3 El recorte planteado: como parte de su plan de ajuste, la entidad ha comenzado a negociar con los sindicatos el cierre de 120 oficinas y la salida de 700 empleados.

Vuelta a los orígenes tras el paréntesis zaragozano

No es un momento dulce para el sector financiero. La dificultad que atraviesa Barclays no es exclusiva de la firma británica. Tras verse obligadas a provisionar sus activos de riesgo, fundamentalmente la fuerte inversión que venían realizando en ladrillo, muchas entidades se han encontrado con un nuevo reto ante las exigencias de capital impuestas por el Banco de España. Pero estos requisitos de capital han sorprendido especialmente a la banca extranjera y, sobre todo a Barclays, uno de los pocos bancos anglosajones que no necesitó ser rescatado por Londres tras el estallido de la burbuja financiera. Deutsche Bank en España necesitará capital por otros 182 millones de euros.

El panorama financiero español se ha dibujado tradicionalmente como un terreno hostil para las firmas foráneas. Si bien algunos de los grandes bancos españoles están teniendo éxito más allá de sus fronteras, las grandes firmas internacionales no han tenido mucha suerte en España. Incapaces, en su mayoría, de competir con la cercanía que suponen para el pequeño cliente las cajas de ahorro y los bancos patrios, los extranjeros se han centrado en banca corporativa y de segmento alto. Barclays se convirtió en una excepción allá por 2003, cuando se hizo con el Banco Zaragozano. Entonces, la filial de la británica empezó a competir por el sector minorista a pie de calle. Ahora, por contra, la batuta de Jaime Echegoyen parece dirigir a la firma de nuevo hacia sus orígenes para centrarse en los inversores de mayor renta.