"La voluntad del grupo Suzuki es mantener la factoría de motos de Gijón"
Las recientes espantadas de Piaggio y Yamaha, que han anunciado el cierre de sus factorías en Cataluña, han hecho saltar las alarmas en la factoría asturiana de motos del grupo japonés Suzuki, el único gran fabricante que se quedará en España.
Juan Carlos Andrés, consejero director general de Suzuki Motor España, reconoce que el Principado de Asturias se puso en contacto con ellos mostrando preocupación. æpermil;l les explicó que "el grupo japonés está apostando por España, aunque también que es preciso seguir trabajando para mantener la viabilidad". Lo que implica que tienen que demostrar a Tokio que son capaces de reducir costes, aumentar la productividad y, en definitiva, ganar competitividad.
Una de las medidas ya adoptadas es la aprobación de un ERE temporal, que no contó con el apoyo de los trabajadores, que permite cerrar la planta 115 días durante todo 2010. De hecho, ya han agotado 30. "Eso nos dota de flexibilidad", argumenta el directivo, que aclara que se están estudiando otras medidas que prefiere no desvelar.
Aunque afirma que no entra en sus planes un ERE de extinción que recorte la plantilla. No en vano, desde 2008 se ha producido una reducción del 31%, hasta los 244 trabajadores actuales, para adaptarse a la caída de ventas del 50%. Provocada no solo por la crisis económica, sino también por la competencia que los fabricantes chinos o coreanos están sometiendo a los japoneses.
En definitiva, Suzuki no ha escapado al desplome del mercado que ha sufrido el vehículo de dos ruedas y que ha propiciado el cierre de capacidad productiva de todas las marcas. La de Gijón es la única planta de motos que tiene el grupo en Europa.
Los datos, según explica Juan Carlos Andrés, son esclarecedores. En 2008, la factoría española produjo 48.000 motos y el pasado año se redujeron a una cuarta parte, tan solo 12.000.
Un nuevo modelo en 2012
Aun así, el futuro, aunque no está asegurado -como destaca varias veces el consejero director general de Suzuki-, permite el optimismo, pues el grupo ha asignado a España la fabricación en exclusiva de un nuevo scooter. Este segmento ha sido menos castigado por la crisis que los modelos sport. Incluso se ha recuperado ligeramente.
Empezará a fabricarse exclusivamente en Gijón a partir del primer trimestre del año próximo, cuando esperan una recuperación de las ventas. Aunque Andrés no puede dar cifras de producción, calcula que un modelo nuevo al menos debe aspirar a unas 10.000 unidades, lo que supondría un revulsivo para la factoría española.
Explica que no han pedido subvenciones para la fabricación, pero sí solicitarán créditos tanto al Principado como al Gobierno central para financiar parte de las inversiones. Este modelo podría recuperar las cifras de exportación de la factoría, reducidas actualmente al 60% de la producción, cuando en 2008 suponían el 80%. De hecho, podría explorar el mercado de Estados Unidos.
La planta tiene suministros asegurados hasta junio
La factoría asturiana no tendrá problemas de suministros por causa del tsunami que ha arrasado el noreste del país. Al menos hasta el mes de junio. El grupo remite cada tres meses un barco desde Japón con piezas y el próximo debe partir en abril. Juan Carlos Andrés asegura que le han confirmado que partirá sin problemas.Las instalaciones de la multinacional en Japón -tanto de sus producciones de motos como de automóviles- están a 500 kilómetros al sur de la zona del desastre y no tiene ni plantas ni puertos de embarque afectados. De hecho, las instalaciones de Suzuki han parado por las restricciones energéticas impuestas por el Gobierno nipón para rebajar el consumo energético en el país.Todo ello parece despejar el futuro más cercano, pues la intención del grupo es arrancar la producción esta misma semana. Aunque la incertidumbre sobre el país y su suministro eléctrico todavía es alto.