Inestabilidad política

La oposición portuguesa no apoyará el último plan de austeridad del Gobierno

La oposición conservadora propuso hoy la formación de un nuevo Gobierno de consenso nacional en Portugal al reiterar que no confía en el Ejecutivo socialista de José Sócrates y que no apoyará el último plan de austeridad que presentó a la UE.

El presidente del Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha) Pedro Passos Coelho, declaró hoy que "de la clarificación de esta crisis puede salir un futuro Gobierno más fuerte, con más autoridad, más respetado y más respetuoso de Portugal".

Además, el PSD emitió un comunicado en inglés, para medios y personalidades extranjeras, en el que expresó su compromiso con el saneamiento de las finanzas de Portugal, pero subrayó que una "amplia coalición" daría legitimidad política al programa económico luso y mejoraría la percepción de los mercados sobre los riesgos del país.

Varios miembros del Gobierno luso advirtieron hoy de las malas consecuencias que tendrá la inestabilidad política del país en la crisis de su deuda soberana, penalizada con los intereses más altos de la década, pero reconocieron la posibilidad de que haya elecciones anticipadas en el país.

"Lo peor que le puede pasar a Portugal es quedarse con un Gobierno que está desacreditado", dijo Passos Coelho, que reveló además a los periodistas, tras reunirse hoy con Sócrates, que le ha expresado su falta de confianza en el Ejecutivo para negociar las medidas económicas que exige Bruselas.

El Gobierno entregó hoy en el Parlamento las nuevas propuestas de reducción del gasto público en Portugal, que incluyen recortes de pensiones y refuerzos de la política fiscal, entre otras medidas.

El PSD acusa a Sócrates de haberlas negociado con Bruselas sin tener en cuenta a la oposición lusa, con la que sí consensuó otros tres bloques de medidas el año pasado.

Además le recordó hoy que ya había dado un ultimátum para que gestionara la crisis de Portugal con eficiencia y sin imponer nuevos sacrificios.

Sócrates gobierna Portugal desde 2005, aunque en las elecciones celebradas cuatro años después perdió la mayoría absoluta y su Partido Socialista necesitó de la abstención del PSD para aprobar en el Parlamento el presupuesto de 2011 y los tres paquetes de medidas económicas acordadas con la UE para sanear la economía lusa.