Malo de Molina critica la falta de transparencia de la banca europea

El Banco de España culpa al actual sistema de negociación colectiva de la alta destrucción de empleo

El director general del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, culpa al actual sistema de negociación colectiva y a su "escasa" capacidad de adaptación de la elevada destrucción de empleo, a una velocidad "superior" a la registrada en crisis anteriores y "más acentuada" que las de otros países.

Así lo pone de manifiesto Malo de Molina en el número especial de la revista 'Economistas' titulado 'España 2010. Un balance', donde asegura que el sistema demuestra su poca capacidad de adaptación por el elevado grado de "indiciación explícita" de los salarios.

De la misma forma, denuncia la dualidad de la contratación del mercado laboral español y las carencias del marco de intermediación entre ofertas y demandas laborales. Todo ello, a su parecer, explica la elevada destrucción de empleo en España durante la crisis.

En su artículo, Malo de Molina repasa también el impacto de la crisis en el sistema bancario y asegura que el "halo de falta de transparencia" que rodeaba a toda la banca europea perjudicó notablemente al sistema y facilitó la propagación de sospechas y dudas "infundadas".

Estas dudas se unieron a las elevadas cifras de déficit y a la crisis de deuda soberana, que afectó con particular intensidad a España por sus "fragilidades" y la "vulnerabilidad" que se derivaba de la posición "altamente deudora" de su economía.

Estas circunstancias motivaron una reorientación "enérgica" de la política económica en España, consistente en la adopción de una senda de consolidación fiscal que adelantaba la parte más importante del esfuerzo comprometido, una agenda de reformas estructurales y el compromiso de clarificar el alcance real de los problemas del sistema financiero.

Así, en pocas semanas se adoptaron numerosas medidas que marcaron un "giro pronunciado" de la política económica con el objetivo de disipar cualquier incertidumbre sobre la voluntad de realizar los ajustes necesarios para asegurar la continuidad del crecimiento.

¿Nuevos incidentes en los mercados?

Gracias a estas medidas, España ya no estaba en la primer línea de vulnerabilidad cuando se produjo la crisis irlandesa, pero no quedó libre del nuevo rebrote de las tensiones que evidencia la persistencia de una inestabilidad de fondo que, según Malo de Molina, tardará en superarse y que puede activar nuevos incidentes que afecten "seriamente" al clima de los mercados.

A pesar de que España ha superado el "punto crítico", el director del Servicio de Estudios del banco emisor cree que las tareas pendientes para completar el ajuste son "importantes", sobre todo en el terreno de la competitividad y del saneamiento de balances de empresas y familias, que se tendrán que realizar bajo el escrutinio de unos mercados "muy proclives a la sospecha".

"Preservar y profundizar en la orientación de la política económica adoptada comportará esfuerzos y sacrificios que darán sus frutos, como lo dieron en episodios anteriores de dificultad", señala.

A su parecer, el papel de la política económica resulta "decisivo" para superar con la "complicada tesitura", por lo que la consolidación fiscal y las reformas estructurales son "imprescindibles" para reanudar el crecimiento y "mantenerse al abrigo" de los episodios de recrudecimiento de la desconfianza.