Según fuentes próximas a la negociación

Caja España-Duero plantó a Mare Nostrum en una reunión clave para su fusión

Caja España-Caja Duero plantó a los directivos del Banco Mare Nostrum (BMN) el pasado martes al no presentarse a una reunión "clave" para avanzar en la fusión de las dos entidades, informaron hoy fuentes próximas a las negociaciones.

La caja castellanoleonesa se descolgó así en el último momento de su proyecto de unión con BMN, que agrupa a Caja Murcia, Caja Granada, Caixa Penedés y la balear Sa Nostra, y optó por avanzar en su negociación con la malagueña Unicaja.

Caja España-Caja Duero mantenía contactos con Unicaja antes que con BMN, pero las negociaciones no avanzaban, entre otras razones, por claras discrepancias entre la ubicación de la sede social del nuevo grupo, siempre según las fuentes.

Por eso, la entidad castellanoleonesa buscó otras alternativas, como la unión con BMN, para el que iba a ser decisivo el encuentro del pasado martes.

A esa cita estaba previsto que acudieran el director general de Caja España-Caja Duero, Lucas Hernández, y su homólogo en BMN, Joaquín Cánovas, con el compromiso firme por ambas partes de dar un impulso a la fusión de los dos grupos.

Sin embargo, Hernández no se presentó al encuentro supuestamente porque el presidente de Caja España-Caja Duero, Evaristo del Campo, le ordenó que no asistiera, utilizando el argumento de que la fusión con Unicaja estaba muy próxima.

Caja España-Caja Duero declinó hacer comentarios al respecto, pero su consejo de administración se reunirá el próximo lunes para informar sobre los distintos escenarios que se plantea la entidad. Entre ellos, previsiblemente estará la unión con Unicaja.

Las otras entidades implicadas en este entuerto, BMN y Unicaja, tampoco quisieron hacer comentarios, aunque un portavoz de la primera entidad recordó que el banco comunicó ese mismo martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que daba por rotas las conversaciones con Caja España-Caja Duero.

Tras el fin de estas negociaciones, BMN continúa con sus planes para salir a bolsa, al tiempo que no descarta cerrar un acuerdo con inversores privados y captar los más de 600 millones de euros que necesita para cumplir con los nuevos criterios de solvencia.

La integración del grupo castellanoleonés en BMN habría dado lugar a una entidad con activos cercanos a los 119.000 millones de euros, por encima de los 89.000 millones que supondría finalmente una unión de Caja España-Caja Duero con Unicaja.