Su cotización cae un 9,8%

La crisis nuclear pone en jaque al uranio

El temblor de 9,0 grados de magnitud y un tsunami devastador están provocando enormes daños en varios de los reactores nucleares de la planta japonesa de Fukushima. Esta situación está causando una reflexión sobre los usos de este tipo de energía y una fuerte caída en la cotización del uranio que cede un 9,8%.

El terremoto y el posterior tsunami no parecen ser el único castigo para Japón. Esta noche se ha desencadenado una nueva explosión en el reactor número 4 de la central nuclear de la planta japonesa de Fukushima. La crisis nuclear ya es un hecho y países como Francia o Alemania empiezan a abrir el debate sobre el uso de este tipo de energía. Reino Unido ya ha anunciado que revisar la seguridad de estas plantas y Suiza ha suspendido todos los planes sobre la construcción de nuevos centros. Unas noticias que desde luego no le están sentando nada bien a la cotización del uranio. Los precios de esta materia prima caen ya un 9,8%.

El óxido de uranio para entrega inmediata cotiza ya a 60 dólares por libra frente a los 66,50 dólares de la semana anterior. Un descenso que está haciendo que el mineral empiece a corregir el fuerte ascenso del que venía disfrutando desde mediados del año pasado. Entonces China anunció que iba a aumentar el uso de la energía nuclear para sustituirlos por el carbón, cuyo uso provoca un gran nivel de contaminación. Este crecimiento se había extendido a 2011, habiendo crecido en el mes de enero un 17%. Niveles, que a pesar de todo, estaban todavía lejos del máximo histórico de 137 dólares que se alcanzo en 2007.

Desde la compañia nuclear Ux Consulting Co. reconocen la dificultad del momento. "Después de ver el incremento de los precios durante un largo periodo de tiempo, el mercado está muy asustadizo, reaccionando a cada noticia. Por ello no es sorprendente que el mercado se comporte de estaa manera con las noticias provenientes de Japón, que ha sido uan sorpresa total y sin duda uno de los eventos más importantes en la historia de este mercado", han declarado.

La mayor parte de uranio es adquirida por las administraciones públicas que destinan el mismo para su transformación en combustible, firmándose contrato que normalmente se extienden por periodos largos de tiempo. La entrega inmediata, o mercado al contado, permite el comercio para la entrega dentro de un año y en el operan también los inversores financieros. El gobierno de EE.UU. también lo utiliza periódicamente para reducir sus existencias.