Anuncia nuevas bajadas de precios

Mercadona asume que "lo peor de la crisis aún está por llegar"

El presidente de Mercadona pinta un negro panorama sobre la economía española. Juan Roig cree que lo peor está por llegar y que 2012 será peor que 2011. Una crisis que parece no afectar a Mercadona. Su volumen de ventas alcanzó los 16.485 millones de euros y su beneficio se disparó un 47%. Para este año asume nuevas bajadas de sus precios.

El presidente de Mercadona, Juan Roig, durante la presentación de resultados del ejercicio 2011 en Valencia.
El presidente de Mercadona, Juan Roig, durante la presentación de resultados del ejercicio 2011 en Valencia.

No hay vendas que tapen heridas. El presidente de Mercadona, Juan Roig, aprovechó la presentación de resultados del grupo para hacer gala de realismo. Frases como "lo único bueno de 2011 es que será mejor que 2012", "en España hemos estado de borrachera" o "la crisis no ha acabado, lo peor está por llegar", dejaron en segundo plano unos resultados económicos que superan con creces el estancamiento en el que está inmersa la distribución.

La crisis no ha impedido a Mercadona elevar un 6% su volumen de ventas brutas, que alcanzan los 16.485 millones de euros después de abrir 60 súper y cerrado 14. Por detrás quedan los 14.059 millones que facturó Carrefour en 2010. El próximo verano sabremos si Mercadona supera o no a El Corte Inglés en ingresos netos. En 2009, la empresa de grandes almacenes alcanzó una facturación neta de 16.356 millones, frente a los 15.242 que ha logrado Mercadona en 2010.

La empresa valenciana también ha cerrado ejercicio disparando su beneficio un 47%, alcanzando los 398 millones de euros. Sin embargo, Roig prefirió comparar la evolución de 2010 con la de 2008. Entonces, el beneficio alcanzó los 320 millones. El máximo responsable de la cadena de supermercados quería así pasar página sobre el ejercicio 2009, un año marcado por la polémica decisión de eliminar referencias de sus lineales y que provocó que su resultado neto se resintiera hasta los 270 millones. "Tuvimos que dar un volantazo porque estábamos amuermados y asumimos que íbamos a recortar el beneficio a la mitad y que haríamos un surtido más racional. Fueron decisiones valientes pero molestas", reconoció.

Asumirá la inminente subida de las materias primas

De hecho, la necesidad de tomar medidas impopulares pero necesarias se ha convertido en su leitmotiv. Una de ellas llegará el próximo 6 de junio, cuando Mercadona comience a cobrar todas las bolsas que entregue a sus clientes. La más barata y pequeña costará dos céntimos, la más cara, de rafia, 0,60 euros. "Que me cobren las bolsas es como el cinturón de seguridad, no me gusta, pero es necesario", señalaba Roig ante las preguntas sobre cómo reaccionarán los consumidores.

Y para sus clientes, una de cal y otra de arena. La cadena valenciana tiene intención de continuar este año con la política de reducción de precios como medida para acelerar el consumo. El pasado año, el recorte fue del 4%, por debajo de la rebaja del 10% que llevó a cabo en 2009.

"Hemos asumido la subida del IVA, lo que ha representado un coste de 12 millones cada mes", explicaba. La misma estrategia que Mercadona seguirá este año ante el encarecimiento de las materias primas. "Haremos todo lo que podamos para absorber las subidas porque no tenemos que subir los precios". Una medida que, previsiblemente, se trasladará a una mayor presión sobre los costes de producción de sus interproveedores, es decir, las 102 empresas que elaboran las marcas blancas de Mercadona (Hacendado, Deliplus o Bosque Verde).

Roig tampoco ve el final del túnel. "La crisis acabará cuando el nivel de productividad corresponda al nivel de vida", aseguró. "Las empresas privadas han tomado medidas porque, si no, suspenden pagos, pero las públicas no han tomado ninguna (...) nosotros somos los motores para crear empleo, los gobernantes solo recaudan impuestos y los gastan", criticó. A pesar de ello, el grupo prevé cerrar 2011 con unos ingresos de 17.300 millones y un beneficio de entre 420 y 425 millones.

La estrategia del girasol y el absentismo español

Mercadona quiere volver a plantar girasoles en España. Así explicaba Juan Roig su voluntad de recuperar en terreno español cultivos tradicionales que se han trasladado a otros países con costes de producción inferiores. Para lograrlo, quiere que sus interproveedores (las empresas que fabrican su marca blanca) repliquen con sus proveedores en origen el "contrato de por vida" que mantienen con la empresa de súper. El presidente de Mercadona también criticó el alto absentismo laboral en España. Según Roig, alrededor del 6% de los trabajadores están de baja cada día, cuando realmente solo hay un 1% enfermo. "Nos cuesta cada año 18.000 millones de euros, es como si el 1,5% del PIB se tirara a la basura por absentismo, así no podemos ser productivos", afirmó.

La cifra

16.485 millones de euros son los ingresos brutos que Mercadona obtuvo en 2010, un 6% más, tras abrir 60 locales y cerrar 14 supermercados.