Análisis

Una inflación impropia del estancamiento

La inflación generada por la economía española en los doce meses últimos (3,6%) vuelve a las tasas de hace una treintena de meses, y vuelve con el protagonismo repetido de la carestía del petróleo y de sus derivados. Pero los niveles alcanzados por grupos de gasto, tal como los cataloga Estadística, son desconocidos en los diez últimos años en muchos casos, incluidos todos aquellos que están condicionados por el coste del crudo en los mercados internacionales. Conviven, por tanto, altas tasas de avance de los precios de los bienes y servicios que componen la cesta de la compra con una actividad bajo mínimos, con práctico estancamiento de la producción.

En concreto la rúbrica de transporte está en febrero de este año en un 9,9% interanual, tasa superada a mediados de 2008, pero que es el récord si se toman los valores medios de tal grupo de gasto en los diez últimos años. Incluso en 2009 este grupo registró tasas negativas, puesto que la caída del precio del crudo por la crisis mundial también tuvo su reflejo en los precios de los transportes. Algo parecido pasa con los gastos de la vivienda, que se encuentran en tasas no registradas durante los diez últimos años en tasas medias, como consecuencia de la factura de la calefacción y alumbrado, que registra incrementos del 14,8%, aunque los precios del alquiler estén bajo control.

Una buena parte de la tasa interanual de inflación actual es imputable a decisiones fiscales del Gobierno, que en los últimos doce meses ha elevado notablemente algunos impuestos, todos ellos de incidencia directa sobre el consumo. Así, de la tasa armonizada de IPC, que está en el 3,4%, casi la mitad la han generado las alzas impositivas, tanto IVA como impuestos especiales. El tabaco, por ejemplo registra una tasa interanual del 14,5%, desconocida en los diez últimos años, aunque ya en 2010 superó el 10%.

Otros grupos de productos no contaminados por la energía ni por los impuestos, pero sí condicionados por la fuerte competencia exterior, registran tasas de inflación muy modestas. En concreto las manufacturas tienen tasas interanuales del 1,5%, justo la mitad del IPC general, así como la medicina y las comunicaciones. Estas, por ejemplo, de los últimos diez años han registrado ocho con tasas negativas.