Mercado laboral

La crisis de empleo triplica ya la de 1992

Los expertos prevén entre 6 y 12 meses para crear puestos de trabajo.

Con 4,2 millones de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo a comienzos de marzo la gran pregunta que se hacen todos los expertos es cuándo la economía española comenzará a crecer de forma suficiente como para que empiece a generar empleo. "Los datos titubeantes de febrero no acaban de señalar una salida firme del suelo laboral en el que nos ha dejado la crisis", admite José Antonio Herce, socio director de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Y es que en el mes de febrero, último del que se disponen de datos oficiales, el desempleo creció aún a un ritmo del 4,1% interanual, lo que supone 169.000 parados más que un año antes.

Un análisis comparativo entre la actual crisis económica y la anterior que sufrió España en 1992-93 pone en evidencia la elevada magnitud de la primera en comparación con la de los años 90. En aquel entonces, los primeros síntomas se dieron en marzo de 1992, cuando paro y afiliación a la Seguridad Social se tornaron en números rojos. Catorce meses después, en junio de 1993, la crisis alcanzó su más amplio efecto en términos de empleo con un paro registrado que crecía a un ritmo del 15,3% mensual. A partir de ahí las condiciones comenzaron a mejorar hasta su estabilización en agosto de 1994 (ver gráfico) en donde paro y afiliación tornaron otra vez en números negros, tras dos años horríbilis. Los efectos de la crisis actual son muchos más graves y perdurables en el tiempo. El grado más intenso de aumento del paro se dio en abril de 2009 cuando el paro registrado crecía a un ritmo del 55,9% mensual, tres veces por encima del punto más álgido de la crisis de 1993.

Dicho de otra forma, los efectos de la crisis actual, en términos de empleo triplican a la registrada hace dos décadas. De momento, ya son 2,3 millones los parados que se han sumado a los que ya había a finales de 2007 cuando se inició la recesión. En total casi 4,2 millones de desempleados (4,7 millones en términos EPA), más de un cuarto de los mismos de larga duración, en una crisis que camina ya hacia su cuarto año.

Siguiendo el comportamiento de la senda registrada por la recesión del 93 y el que está marcando la actual (ver de nuevo el gráfico) es fácil inferir que a la crisis de ahora le quedan al menos entre seis y doce meses más para llegar a estabilizarse (vuelta a crecimientos de la afiliación y disminución del paro registrado) como pasó en los 90. Ello supone un intervalo superior a las estimaciones del Gobierno, que cuenta con que los datos positivos comiencen a darse con la llegada de la primavera, ayudados por la reforma laboral.

Sin embargo, los expertos no son tan optimistas. "El número de contratos indefinidos registrados en febrero se mantiene por debajo del 10% sobre el total, lo que pone de manifiesto que la reforma laboral todavía no impulsa una mejora del empleo indefinido", advierten fuentes de la patronal de empresas temporales (Agett).

La consultora Sage acaba de elaborar un estudio en el que pone de manifiesto que el 55% de las pymes cree que la plena recuperación económica, en términos de PIB y de creación empleo no se producirá hasta 2014.

La 'miseria' española, a la cabeza de la UE

Si a los datos de paro se le suma la evolución de la inflación (3,6% en marzo), la situación macroeconómica española empeora por momentos. Es lo que representa el llamado índice de miseria, un indicador de procedencia anglosajona y que agrega la evolución del desempleo y los precios de consumo con el ánimo de conocer el efecto real de la crisis sobre los ciudadanos de un territorio. Este indicador ha aumentado en España más de 10 puntos desde el inicio de la recesión. En la actualidad el índice de miseria español (23 puntos) es el más alto de todos los miembros de la UE. "Estas diferencias podrían aumentar a lo largo del año. La débil recuperación económica en España no permitirá cerrar 2011 con una creación de empleo que permita rebajar la tasa de paro, mientras que la mayoría de los socios comunitarios consolidan su recuperación", recalcan desde Agett.

Ayer, el Banco Central Europeo insistió en que el incremento de los precios energéticos y de los alimentos aumentan el riesgo de inflación en la zona euro. Advirtió, además, que aún no se han tenido en consideración las recientes subidas del precio del crudo por el conflicto en el Magreb. Por ello, avisa que el encarecimiento del petróleo de las últimas semanas se reflejará inevitablemente en el IPC de meses venideros. A lo que habrá que sumar las expectativas de subidas de tipos de interés, como ha sugerido el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet. Malos tiempos para los bolsillos de los ciudadanos.

La cifra

2,3 millones de parados más registrados en las oficinas públicas de empleo desde que se inició la crisis económica a finales de 2007.