La opinión de los analistas

La operación es buena para Iberdrola pero no tanto para Renovables

Iberdrola anunció ayer la absorción de su filial Iberdrola Renovales, de la que hasta el momento controlaba el 80%. La operación minimiza los riesgos de la matriz debido a que el precio de compra se encuentra un 43% por debajo de la OPS suscrita por los accionistas de Iberdrola Renovables en 2007. Sin embargo, los resultados no son tan beneficiosos para los accionistas minoritarios que ven cómo el valor de la empresa en la que invirtieron disminuye significativamente.

La analista de Renta 4, Natalia Aguirre, señala que la adquisición del 20% de los minoristas se produce a un precio "muy razonable", lejos de la OPS y un 9% por debajo del precio objetivo de consenso que se situaría en los 3,29 euros por acción. "El mercado no ha sabido reconocer el potencial de crecimiento de Iberdrola Renovables", señala.

Natalia Aguirre indica que la operación apenas conlleva impacto para la matriz pues al recurrir a la fórmula de pagar el 40% en dividendo la ampliación de capital necesaria para cubrir el 60% restante sería solo del 4,6%. La reintegración de la filial refuerza la capacidad de valor de la compañía gracias al aprovechamiento de las sinergias.

Iberdrola valora cada acción de su filial en 2,987 euros lo que supone una prima del 16,7% respecto a cotización media de Renovables en los últimos seis meses y un 9% por encima de la cotización de ayer. Aguirre señala que la prima ofrecida es similar a la de otras operaciones del mismo tipo, de forma que no presenta desfase.

Los accionistas de Iberdrola Renovables podrán obtener una mayor rentabilidad por dividendo y una mayor liquidez a cambio de entrar a formar parte de un negocio diferente, añade la experta.

Por su parte, Víctor Peiro, director de análisis de Caja Madrid Bolsa, considera que la operación era una opción posible a medio plazo, pero la caída de las inversiones de Iberdrola Renovables ha acelerado el proceso. Asimismo, apunta a que el mercado no "ha valorado la cartera de proyectos de la filial".

El entorno en el que se produce la adquisición es muy diferente del que existía hace cuatro años, periodo en el que las acciones cotizaban a 5,3 euros por acción. En 2007 las expectativas de crecimiento del sector eran muy buenas, pero la llegada de la crisis redujo las previsiones. Este hecho ha quedado probado en la caída del precio al que cotiza la empresa que se sitúa en los 2,97 euros por acción.

Los analistas de Banco Sabadell consideran que la operación tiene para Iberdrola "un efecto de endeudamiento y una dilución a corto plazo muy limitados". También señalan que el impacto sobre el perfil crediticio sería leve y "mantendría su rating entre la horquilla de A- y A3".

En este último aspecto también coincide Nomura que cree que "en el corto plazo la operación supondrá una disolución marginal del dividendo por acción (2%) y un deterioro pequeño de los ratios de crédito". Además señalan que la absorción "atiende a la demanda de los accionistas que veían como el precio de su acción iba cayendo" y que la operación "no responde al deseo de limitar la participación de ACS" que baja dos puntos porcentuales.

UBS opina que la maniobra permitirá a Iberdrola consolidar con mayor rapidez su crecimiento al tiempo que incorpora a su cartera un negocio generador de un gran flujo de caja. En línea con sus estimaciones, valoran "el crecimiento dilutivo externo como la forma más eficaz para acelerar el proceso de internacionalización".

Compensar la caída del precio de Renovables

La infravaloración que el mercado hace de Renovables es la principal razón que alega Iberdrola para la absorción de su filial. La operación es vista por la matriz como un encaje estratégico que busca compensar la caída experimentada en el precio de la acción desde la OPS de 2007.

Iberdrola considera que se han producido cambios en el sector de las energías renovables como consecuencia del impacto de la crisis y la evolución de los precios. El objetivo de la compañía es reforzar el liderazgo mundial en renovables y aumentar la visibilidad de este sector.

Asimismo, considera que la oferta es atractiva para los minoritarios debido a la prima del 16% que se ofrecerá en el canje de acciones. Junto a ello añade que la operación les permitirá seguir apostando por el negocio de las energías renovables a la vez que diversifican los riesgos de negocio.