Activos problemáticos por 106.000 millones

Moody's estima que la banca española necesita 50.000 millones de capital

Moody's estima que el Banco de España se ha quedado corto. La banca nacional necesitará 50.000 millones extra de capital, frente a los 20.000 millones que calcula el supervisor. La agencia de calificación elogia la política de transparencia impuesta por las autoridades a las entidades, pero considera que para que los planes de recapitalización tengan éxito debe procederse a una limpieza profunda de los activos problemáticos en sus balances.

Moody's pinta un panorama más sombrío que el previsto por el Banco de España. La agencia de calificación crediticia estima que las entidades españolas sólo recuperarán la confianza del mercado "una vez que su exposición a activos problemáticos se haya traducido en pérdidas y las ratios de capital hayan sido puestas a prueba".

La firma anglosajona elogia los esfuerzos realizados por las autoridades españolas para promover la transparencia. "La publicación de los datos [sobre la exposición de la banca a activos problemáticos] es un paso significativo para restaurar la confianza de en las cajas de ahorros".

A juicio del organismo que encabeza Miguel Ángel Fernández Ordóñez, la exposición de las entidades de crédito españolas al sector inmobiliario alcanza los 217.000 millones de euros. De esta cantidad, 173.000 millones corresponden a préstamos a compañías del sector, ya sean constructoras o inmobiliarias, y otros 44.000 millones a dotaciones.

De acuerdo con los criterios establecidos por el Banco de España, los activos potencialmente problemáticos ascienden a 100.000 millones de euros. Esta cifra es la suma de los créditos dudosos (28.000 millones) (impagos de más de 90 días), los préstamos subestándar (28.000 millones) (préstamos que por su naturaleza se encuentran bajo observación aunque no presentan incidentes) y los créditos que ya han caído en impago (44.000 millones). Los inmuebles terminados actúan como colateral del 40% de la financiación concedida.

Moody's ha efectuado unos cálculos, a grandes trazos, similar. Según sus estimaciones, los activos problemáticos ascienden a 106.000 millones. Pero en su caso, define como tales a todos los créditos otorgados por la banca a compañías ligadas al ladrillo, que suman 66.000 millones, independientemente del fin que se haya dado a ese dinero.

El Real Decreto Ley para el reforzamiento del sistema financiero recién publicado ha incrementado las ratios de capital que deben observar las entidades hasta el 8% y el 10%, según el caso. Estos nuevos requisitos llevan a Moody's a considerar que, en su escenario base, bancos y cajas necesitarán una inyección de capital de 50.000 millones para cumplir la normativa. Al cierre de 2010, esta agencia consideraba que podrían cumplir los requisitos previos de solvencia con 17.000 millones.

Las estimaciones de la agencia son dos veces y media los 20.000 millones que, a juicio del Banco de España y del Gobierno, necesitan las entidades nacionales para recapitalizarse. En cualquier caso, la mayor parte del dinero sería requerido por las cajas de ahorros.

Recientemente, Standard & Poor's publicó un informe donde consideraba adecuados los cálculos expuestos por las autoridades españolas.

Las entidades pueden tratar de recapitalizarse tanto por la vía privada como por la pública, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Este organismo tiene capacidad para emitir deuda hasta los 99.000 millones. De momento, ha concedido ayudas por 11.559 millones a Banco Financiero y de Ahorros, Banco Base, Catalunya Caixa, Banca Cívica, Unnim, Novacaixagalicia, Caja España Duero, Banco Mare Nostrum, así como Cajasur (hoy, BBK Bank Cajasur) a raíz de su intervención.