El IPC de la eurozona sube hasta el 2,3%

El aumento del precio de los carburantes lleva a la inflación a niveles de 2008

La subida del precio de los carburantes y los alimentos han provocado que el IPC haya repuntado tres décimas en febrero hasta situarse en el 3,6% según las primeras estimaciones del INE.

El aumento de la inflación en tres décima lleva al IPC a alcanzar niveles de octubre de 2008. La dependencia energética pasa factura y la subida del precio de los carburantes unido al ascenso del de los alimentos y las bebidas no alcohólicas hacen que la inflación se dispare al 3,6%.

Los precios llevan en creciendo desde agosto de 2010, último mes en el que el IPC registró una caída. No obstante, la tendencia alcista se ha incrementado considerablemente desde diciembre del año pasado cuando la tasa anual escaló siete décimas. Desde ese momento ha permanecido en el 3%, ritmo que parece confirmarse debido al fuerte ascenso experimentado en los últimos días por el precio del petróleo a raíz de las revueltas acaecidas en Oriente Medio.

Por su parte, el Índice de Precios Armonizados (IPCA) ha repuntado cuatro décimas respecto al mes de enero y se sitúa en el 3,4%. Si se confirma este dato el próximo 11 de marzo, el IPCA retornaría a niveles de octubre de 2008.

La inflación de la UE se sitúa en el 2,7%

La inflación en la eurozona ha subido una décima respecto al mes anterior y se sitúa en el 2,3%, según datos difundidos por Eurostat. Esta cifra contrasta con la registrada hace un año cuando permanecía en el 0,9%. En el conjunto de la Unión Europea el IPC no ha experimentado ningún cambio y se sitúa en el 2,7%, el mismo nivel del mes anterior.

Los países con la tasa de inflación más alta son Rumanía (7%), Estonia (5,1%) y Grecia (4,9%). En el lado opuesto se encuentran Irlanda (0,2%), Suecia (1,4%) y República Checa (1,9%).

El transporte, la vivienda y el alcohol y el tabaco fueron los sectores que más contribuyeron a la escalada de los precios con incrementos del 5,1%, del 4,5% y del 3,7%, respectivamente. Sin embargo, la ropa, las comunicaciones y el ocio y la cultura permanecieron sin apenas modificaciones, llegando a registrar descensos del 0,6% y el 0,1% en los dos primeros casos.