No obstante, poco a poco ha cedido terreno en el reparto del negocio

Las cajas siguen dando más hipotecas que los bancos

Las cajas de ahorros españolas siguen superando a los bancos y otras entidades en la concesión de créditos e hipotecas. Si antes de la crisis simplemente su política crediticia era menos exigente que la de la banca, ahora las cajas deben liberar su mayor exposición al riesgo inmobiliario.

Desde hace años, las cajas de ahorros dan más créditos e hipotecas que los bancos y las cooperativas de crédito. Así, tanto en el boom inmobiliario como en la crisis las cajas han ocupado el primer puesto en cuanto a volumen de crédito hipotecario concedido, aunque poco a poco han ido cediendo terreno en el reparto del negocio. Al cierre de 2010, el saldo vivo de crédito concedido por las entidades se situaba en 1,8 millones de euros, de los que el 47,58% correspondía a las cajas y el 46,96% a los bancos, frente al 47,88% y al 46,5%, respectivamente, que aglutinaban en 2004 -en plena vorágine inmobiliaria-, según datos del Banco de España.

"Tradicionalmente, el negocio hipotecario ha sido el principal activo de las cajas", recuerda Santiago Carbó, catedrático de análisis económico de la Universidad de Granada. Pero si en la época de bonanza económica las cajas simplemente mantenían una política crediticia menos estricta que la de los bancos, en el momento actual se encuentran en una encrucijada que les obliga a seguir prestando pese a elevar la cautela en la medición de riesgos: el aumento de la morosidad y de los activos tóxicos por su mayor exposición al riesgo inmobiliario les ha generado una mayor necesidad de recapitalización.

El sector de las cajas, inmerso en un proceso de reestructuración, necesita sanear sus balances y cumplir con las nuevas exigencias de capital y de solvencia marcadas por el Banco de España para seguir operando sin necesidad de recursos públicos. Asimismo, trata de desprenderse del stock de viviendas adjudicadas procedentes de impagos para reducir su exposición al ladrillo, que según la institución presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez asciende a 217.000 millones de euros, de los que 100.000, el 46%, son "potencialmente problemáticos".

No obstante, Carbó explica que hay que diferenciar entre las hipotecas minoristas dirigidas a las familias y los préstamos a los promotores. "Aunque la situación económica ha complicado el acceso de las familias a las hipotecas y ha ralentizado el crecimiento del negocio hipotecario, éste no va a decaer porque es un reflejo de la sociedad, en la que sigue aumentando el número de hogares", señala. Cuestión aparte son las hipotecas al promotor, "que sí se han recortado considerablemente porque las entidades han aumentado las alertas", añade

Durante el ejercicio 2010, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las cajas fueron las entidades que otorgaron mayor número de préstamos hipotecarios, el 51% del total; seguidas de los bancos, con el 37,7% y de otras entidades, con un 11,1%. Pero prácticamente el mismo esquema se repite año tras año. La serie histórica elaborada por Estadística refleja cómo mes a mes desde el año 2003 las cajas adelantan a los bancos en el número de hipotecas concedidas sobre fincas urbanas. Incluso hay meses en los que las cajas han llegado a dar cerca de 20.000 hipotecas más que la banca.

Atendiendo a los últimos datos disponibles del Banco de España, hasta el tercer trimestre de 2010, las entidades financieras dieron créditos para la adquisición de vivienda por importe de 628.016 millones de euros. En concreto, las cajas de ahorro prestaron a las familias 336.226 millones, el 53,5% del total, apenas cuatro décimas menos que en 2004, mientras que los bancos facilitaron 242.516 millones, lo que representa el 38,6%, un 0,5% menos que hace seis años. No obstante, hasta el mes de septiembre de 2010, las cajas casi duplicaban el crédito dudoso de los bancos.

Asimismo, las cajas adjudicaron el crédito hipotecario a un tipo de interés más alto que los bancos. A finales del pasado año, el tipo medio de los préstamos a la vivienda de las cajas fue del 2,60%, frente al 2,55% al que prestaron los bancos.