Coloca obligaciones a 10 años al 5,22%

El coste de emisión del Tesoro cae a niveles previos al rescate de Irlanda

El Tesoro sigue cubriendo sus necesidades de financiación con éxito. Las subastas de ayer confirmaron que los inversores han dejado de equiparar a España con Irlanda y Portugal. Una mejora que ha permitido que los costes de emisión se sigan normalizado. Así, ayer se situaron en niveles previos al rescate a Irlanda.

Mucho ha mejorado la percepción de riesgo de España desde el arranque del ejercicio. Subasta tras subasta se confirma que el interés por la deuda española sigue vivo, algo que ha permitido que desde mediados de enero las emisiones realizadas por el Tesoro se hayan colocado a tipos inferiores a las anteriores al mismo plazo. La tendencia se repitió ayer, pese a que la semana ha venido cargada de emisiones en toda Europa. Así, el coste de emisión en la subasta a 10 años se situó en niveles previos al rescate a Irlanda, a finales del pasado noviembre.

El Tesoro adjudicó 2.468 millones de euros en obligaciones a 10 años a un tipo marginal del 5,22%, lo que supone un importante abaratamiento respecto a la anterior subasta de diciembre cuando se vio obligado a pagar el 5,44%, el mayor interés marginal desde el año 2000. El interés desembolsado ayer también resultó inferior al 5,6% de la operación sindicada de 6.000 millones de euros que realizó el Tesoro a mediados de enero de este año. Otro síntoma de normalización.

Las emisiones ayer no quedaron ahí y el Estado también colocó 997,6 millones de euros en obligaciones con vencimiento en 2037 a un tipo marginal del 5,97%, difícil de comparar al tratarse de una emisión a 26 años.

"Lo más positivo es que la subasta se ha cotizado al mismo marginal que cotizaba en el mercado. No se ha tenido que primar", explica Virginia Romero, de Ahorro Corporación. La rentabilidad del bono a 10 años quedó además en el 5,36% al cierre.

El Tesoro emitió así 3.466 millones, lo que implica que el importe se situó en el rango medio de su objetivo, establecido entre 3.000 y 4.000 millones. Por otra parte, la demanda aunque resultó inferior a la de las anteriores subastas superó con creces a la oferta y el ratio de cobertura se situó en 1,5 veces tanto para la subasta a 30 como la de 26 años.

"La menor demanda puede deberse a la disminución de las rentabilidades, que hace que sea menos atractiva. Aún así se cubre perfectamente. El ratio de cobertura medio de las últimas subastas se ha situado en 1,8 veces y ayer quedó en 1,5. Las subastas se cubren sin problemas", explica Borja Gómez, de Inverseguros.

Los expertos destacan también la buena acogida que tuvo la deuda española en una semana cargada de emisiones. Francia emitió 8.400 millones de euros ayer a dos, tres y cinco años; Portugal colocó 1.000 millones en letras el miércoles, y ese mismo día Alemania adjudicó 3.374 millones en bonos a 10 años. Todo ello sin contar con los 2.000 millones de euros de deuda eléctrica que emitió el propio Tesoro o los 6.170 millones de euros en letras a 12 y 18 meses que subastó el pasado martes.

"La verdad es que para ser una semana tan cargada de apelación al mercado la lectura es positiva. La demanda no se ha resentido. El ratio es relativamente aceptable. El mercado está discriminando más que en diciembre. El hecho de que se vean resultados en las cuentas públicas y las medidas anunciadas están ayudando bastante. El Tesoro vigila mucho el coste y por eso no coloca el máximo pero al colocar en el punto medio no se aprecia una necesidad de control excesiva", explica Pablo Guijarro, de Analistas Financieros Internacionales.

La prima de riesgo de España se amplió ayer en nueve puntos básicos hasta situarse en los 218. Un incremento que los expertos achacaron a la expectativa que genera la confirmación de las nuevas exigencias de capital para el sector financiero y la presión que aún prevalece sobre Portugal hasta que no se aclaren las novedades sobre el mecanismo de rescate que perfila la Unión Europea.

Colocaciones a un precio medio del 3,8% en el año

El Tesoro público ha emitido ya en el año casi 30.000 millones de euros en letras, bonos y obligaciones, lo que prepara el camino para que cumpla con tranquilidad los vencimientos de más de 15.000 millones de abril, época que además coincide con importantes ingresos tributarios.

El Tesoro ha emitido casi 16.000 millones en bonos a 3, 5, 10 y 30 años, mientras que el resto, unos 14.000 millones, han sido colocaciones a corto plazo, en concreto letras a plazos comprendidos entre los tres y los seis meses. El coste de emisión medio de las subastas realizadas hasta la fecha supone un desembolso de unos 1.142 millones de euros, lo que implica un coste de emisión cercano al 3,8% en lo que va de año.

La cifra

218 es el diferencial de la deuda española respecto a la alemana. Un nivel todavía alejado del máximo de 283 de finales de noviembre, pese a la subida de ayer.

Otras claves a seguir

PORTUGAL Portugal sigue en el punto de mira del mercado y ayer la rentabilidad del bono a 10 años volvió a repuntar para situarse en el 7,453%. El nivel, pese a estar alejado del máximo intradía de 7,636% que alcanzó la semana pasada, genera recelo pues los inversores no olvidan que Irlanda o Grecia solo aguantaron unas semanas antes del rescate con la rentabilidad por encima del 7,5%. A estos niveles, la prima de riesgo repuntó a 427 puntos básicos y se acerca así al máximo de 459 del pasado ejercicio.

VENCIMIENTOS Los vencimientos de deuda que afrontan tanto España como Portugal en abril son un acontecimiento que se seguirá con atención en el mercado. El Tesoro español ya tiene cubiertas sus necesidades, cercanas a los 15.500 millones de euros. Portugal, por su parte, afronta ese mismo mes vencimientos por 4.500 millones, cifra que se reducirá algo tras los 215 millones que captó en la recompra de bonos del pasado 16 de febrero.

CALENDARIO La semana que viene también será activa en emisiones de deuda. Italia y Alemania tienen previstas emisiones de deuda, al tiempo que el Tesoro tiene previsto emitir letras a 3 y 6 meses el próximo 22 de febrero.

ELECCIONES Las elecciones generales en Irlanda el próximo viernes será otro acontecimiento a seguir para los inversores. Los candidatos quieren renegociar el rescate.