Retribuciones de ejecutivos

Banca y seguros apuestan por penalizar en los bonus la mala gestión de sus directivos

El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, y otros nueve antiguos directivos probablemente no recibirán sus sobresueldos al no haber cumplido los objetivos de la entidad. Este es un caso reciente, extremo y con tintes políticos, pero se enmarca dentro de una tendencia del sector de penalizar los bonus de la alta dirección si no se cumplen los resultados.

Un estudio de la consultora Mercer sobre retribuciones de ejecutivos de 38 entidades de banca y seguros europeas difundido ayer indica que dos tercios de estas empresas han introducido o introducirán penalizaciones o malus en sus programas de incentivos. Así, una parte de la paga no estará disponible inmediatamente y se puede reducir si la compañía registra pérdidas o si los indicadores de negocio caen sustancialmente durante los años de plazo diferido.

Desde Mercer señalan esto como una tendencia de los últimos años derivada del requerimiento de los reguladores después de ciertos abusos anteriores a la crisis financiera. Se trata de penalizar las actuaciones de los directivos si estos han asumido demasiados riesgos.

Además, igual que en 2009, se consolida la tendencia de reducir los bonus anuales, a cambio de aumentar la retribución fija y los incentivos a largo plazo (entre tres y cinco años), también por exigencia de desvincular los resultados al riesgo.

Por último, el informe señala que se ha acabado la era de congelación salarial de los altos directivos, al producirse incrementos anuales de la paga que rondan el 2%.