El Tribunal de la UE desbloquea por fin las ayudas al carbón
El Tribunal de la UE desbloqueó ayer la aplicación del decreto del Gobierno español que obliga a producir electricidad con carbón nacional. El auto judicial, sin embargo, duda de la legalidad del visto bueno de la Comisión Europea a ese régimen.
El régimen de ayudas públicas a la producción de electricidad con carbón nacional puede ponerse por fin en marcha, casi un año después de que el Gobierno español aprobara su primera versión y cinco meses después de que la versión definitiva recibiera el visto bueno del comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.
El plan quedó paralizado, entre otras razones, por los recursos presentados ante el Tribunal de la Unión Europea contra ese dictamen de la Comisión por parte de la las compañías eléctricas afectadas (Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa) y por la Xunta de Galicia.
Los cuatro recursos lograron el pasado mes de noviembre la suspensión preliminar del visto bueno y, por tanto, frenaron la concesión de las ayudas.
Pero el presidente del Tribunal General de la UE, Marc Jaeger, levantó ayer esas medidas cautelarísimas y denegó la suspensión cautelar reclamada por la Xunta, la única de las partes que mantiene su recurso.
Jaeger considera que ni las empresas ni la Comunidad Autónoma "han demostrado la existencia de una urgencia que justifique la concesión de medidas provisionales".
Los autos del juez señalan, en concreto, que las eléctricas no han demostrado que los supuestos perjuicios económicos que sufrirán sean irreparables o pongan en peligro su viabilidad.
La Xunta, por su parte, ni siquiera intentó demostrar, según el juez, que las centrales térmicas que supuestamente cerrarán como consecuencia de la competencia del carbón representen un sector crucial para la economía gallega.
Dudas
Los autos suponen una victoria para el Gobierno, pero mantienen una espada de Damocles sobre el decreto y sobre el papel de la Comisión en su tramitación.
El juez cree que Bruselas debería haber sometido el decreto a una investigación en profundidad antes de autorizarlo. El recurso de la Xunta, mientras siga en pie, le ofrece la oportunidad de dictar sentencia al respecto.
Las eléctricas se rindieron tras el pacto con Industria
La batalla sobre el carbón nacional, una de las más duras de las que ha librado el Gobierno con las grandes eléctricas, se puede dar por concluida tras la decisión del Tribunal de Luxemburgo de rechazar las medidas cautelares solicitadas por Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa (que, no obstante, ya habían desistido de las mismas) y la Xunta de Galicia (que seguía enrocada en su posición). Tras el pacto al que llegaron en diciembre las empresas e Industria, por el que el ministerio accedió a recortar las primas de las fotovoltaicas y a pagar el lucro cesante a las centrales perjudicadas por la entrada obligatoria de las centrales de carbón nacional en el mercado (las de gas y las de carbón de importación que defiende la Xunta), todo parecía resuelto. El proceso comenzó a desbloquearse tras la rendición judicial de las eléctricas.