Alaba la decisión actual de renunciar a los bonus

El fundador y mayor accionista de easyJet protestará el salario excesivo de un exejecutivo

El fundador y mayor accionista de easyJet, Stelios Haji-Ioannou, que ostenta el 38% del capital de la aerolínea, protestará en la junta de accionistas anual el paquete de remuneración recibido por parte del ex consejero delegado de la aerolínea, que incluye un pago de 1 millón de libras (1,1 millones de euros) por seis meses de trabajo.

Stelios señaló que el exejecutivo, Andy Harrison ha recibido un salario de 750.000 libras y un bonus de 250.000 libras en el periodo que comprende desde el 1 de abril hasta septiembre del pasado año, a pesar de haber dejado el cargo en junio. Harrison se llevó más de 2,5 millones de libras (2,9 millones de euros) el pasado año.

"No me fue consultado este paquete, ni como directivo ni como accionista, tal y como es habitual en estos casos", denunció el responsable.

Este movimiento es una prueba más en la larga batalla del magnate contra Harrison, que dejó la compañía el pasado año junto con varios miembros de la junta directiva.

Stelios se ha visto envuelto en varias disputas con la aerolínea principalmente por el uso de la marca 'easy', que le pertenece, en los agresivos planes de crecimiento de la compañía, pero finalmente el problema se saldó el pasado mes de octubre gracias a un acuerdo con la nueva directiva del grupo, liderada por la consejero delegado Carolyn McCall.

El accionista de easyJet alabó la decisión de la directiva actual de renunciara sus bonus por los problemas registrados por falta de personal el pasado verano y comparó este caso con el salario de Harrison, "que no refleja el impacto de los problemas de plantilla de easyjet en Gatwick, lo que condujo a interrupciones de tráfico en la temporada de verano".

"La lección que ha de aprenderse aquí es que la remuneración de los empleados asalariados nunca debe desacoplarse de la actual situación financiera de la compañía", destacó el responsable.

Harrison, ahora consejero delegado de Whitbread, se defiende asegurando que su labor fue implementar la estrategia acordada por el consejo de la compañía y que su salario y bonus fueron determinados por el comité de remuneraciones, y que fueron comunicados al consejo de la compañía al completo.