Resultados de 2010

Renfe logra beneficios por primera vez gracias a la rentabilidad del servicio AVE

Teófilo Serrano, presidente de Renfe, informó ayer de los primeros resultados positivos conseguidos por la ferroviaria pública en sus servicios de pasajeros de carácter comercial durante 2010. La clave del beneficio ajustado de 2,5 millones se encuentra en el hecho de que todas las líneas del AVE están en números negros y compensan las relaciones de trenes de larga distancia convencionales, que se mantienen en los números rojos. La contención de gastos es otra clave en un año en el que descendió el número de pasajeros hasta 22,2 millones.

El AVE transportó 14 millones de pasajeros con unos ingresos de 680 millones. Serrano señaló que sumados los ingresos de los trenes veloces con los de larga distancia convencional, ambos negocios sumaron 1.108 millones, frente a los 1.100 de 2009. Los gastos operativos fueron de 941 millones frente a los 965 del ejercicio precedente. El Ebitda fue de 167 millones, frente a 135, y el resultado de 2,5 millones contrasta con las pérdidas de 24 millones en 2009.

Serrano resaltó la capacidad de generar "ingresos rentables" por el AVE y señaló que, tras el pago al Adif de un canon por 205 millones, se comprueba que también "puede pagar el mantenimiento de las infraestructuras y participar en su amortización".

El principal reto de la operadora consiste en adaptar su capacidad de comercialización. Aunque Serrano señaló que el precio medio de los billetes de servicios de larga distancia "está en la mayoría de los casos por debajo de los de otros países" con este tipo de ofertas como Francia, Italia, Japón y Alemania, reconoció que la adaptación de los sistemas de venta a los usos habituales en las líneas aéreas "es un objetivo que pondremos en marcha en el segundo semestre de este año".

Serrano aseguró que la actual dirección de Renfe está haciendo un esfuerzo para que su parque actual de 110 trenes AVE "puedan circular por cualquier línea de la red", superando anteriores limitaciones en las que el material de un trayecto es incompatible para realizar cualquier otra ruta.

Primer año sin recibir ayudas

El ejercicio de 2010 es el primero en que la UE obliga a los operadores de tren a tener beneficios en su explotación comercial o a que compensen sus pérdidas, ya que ha sido declarada ilegal cualquier forma de subvención. Al margen de esta norma quedan los tráficos designados de servicio público, como las cercanías y los trenes regionales. Serrano reconoció que la actividad de carga, que también es un servicio que se presta en régimen comercial y no puede recibir ayudas, arrojó números rojos en 2010, aunque dijo que "la compañía tiene capacidad para compensar sus pérdidas".