El grupo BBK anota un 'core capital' del 10% pero aumenta la morosidad
El músculo de su balance da oxígeno a al grupo BBK. La entidad financiera vasca, que incluye en sus cuentas los activos y pasivos de Cajasur integrados oficialmente el 1 de enero pasado, comunicó ayer a la CNMV que cerró 2010 con un core capital (la ratio que mide la solvencia financiera de las entidades) del 10,1%. Cumple así "sobradamente" los requisitos exigidos por el Gobierno y los parámetros marcados en el acuerdo Basilea III, según la caja vizcaína. No obstante, la entidad de ahorro presidida por Mario Fernández, adjuntó unos datos que sitúan su morosidad, tras integrar Cajasur, en algo más del 9,03% frente al 2,57% que tenía BBK.
Una buena parte del riesgo está concentrado en los créditos relacionados con el negocio inmobiliario. Así, la absorción de la caja andaluza le ha supuesto al grupo BBK calificar como dudosos el 45% del total de los 3.574 millones concedidos a promotores inmobiliarios y constructoras, según el criterio del Banco de España que sitúa en mora los préstamos que no han sido abonados en el plazo de 90 días.
El grupo BBK ya ha realizado, no obstante, una sensible dotación a su balance. Las provisiones constituidas han superado los 2.690 millones, de los cuales más de 1.500 millones corresponden a créditos a la clientela.
Además, el grupo BBK ha puesto en marcha un importante plan de reducción de costes, evaluado en unos 50 millones de euros que conllevará un ajuste de plantilla en Cajasur de 650 empleos.