Merkel rechaza una crisis del euro

EE UU apuesta por el crecimiento y Europa por la reducción del endeudamiento

La canciller alemana, Angela Merkel, ha asegurado que Europa defenderá el euro, un objetivo que requiere una cooperación más estrecha entre los diferentes países de la unión monetaria, y ha subrayado que si la divisa europea fracasa, "Europa fracasará".

Europa y EE UU presentaron hoy en el Foro Económico diferentes prioridades en sus estrategias políticas y económicas para no entorpecer sus respectivos crecimientos, todavía acompañados de incertidumbres.

Mientras Europa parece estar unida en el objetivo de reducir el elevado endeudamiento público, que ha hecho que los mercados penalicen la deuda soberana de los países periféricos, EE UU apuesta por impulsar su actual crecimiento sin reducir el gasto a costa de no poder reducir su ingente déficit fiscal.

La canciller alemana, Angela Merkel, salió en defensa del euro y, a diferencia de lo que hizo en primavera del año pasado cuando la Unión Europea (UE) tuvo que salir a rescatar a Grecia, mostró ahora la disposición de Alemania de solidarizarse con los países del área que atraviesan dificultades, pero con condiciones.

Merkel rechazó que haya una crisis del euro, pero reconoció que la zona atraviesa una crisis de endeudamiento.

En su intervención en el Foro Económico, Merkel dijo que "si fracasa el euro, fracasa Europa".

La mandataria alemana recordó los actuales movimientos especulativos en contra del euro e hizo hincapié en que éstos se basan en oportunidades realistas que se apoyan en el elevado endeudamiento de algunos países de la zona del euro.

El primer ministro británico, David Cameron, también dijo que la prioridad económica de la UE es "acabar con el espectro de las masivas deudas soberanas" e impulsar el crecimiento económico.

Cameron quiso dar un mensaje de optimismo y confianza en la economía europea frente al actual pesimismo de los mercados financieros y las críticas de los euroescépticos.

"La deuda pública media en la UE es casi el 80% del producto interior bruto (PIB)", recordó Cameron.

Algunos países europeos han pedido préstamos este año por valor del 5, 6 ó 7% del PIB y en el caso del Reino Unido hasta el 10%, algo que el primer ministro británico calificó de "insostenible"

Cameron apostó por el ahorro y la inversión para que la economía del Reino Unido, que se ha contraído un 0,5% en el último trimestre de 2010, vuelva a crecer.

"Una economía que no se base en el consumo y en la deuda, sino en el ahorro y la inversión; que no se base en el gasto público, sino en el dinamismo empresarial; que no se base en una industria en un rincón del país, sino en todos nuestros negocios, en todas nuestras regiones con un nuevo énfasis en las manufacturas, exportaciones y comercio", es la receta económica que propuso Cameron para el Reino Unido.

Añadió que "conseguir esto no va a ser fácil" y que la recuperación económica del Reino Unido llevará tiempo y trabajo hasta que surtan efectos.

EE UU, que sufre un inmenso déficit presupuestario y lucha contra un desempleo del 10%, observa que su economía registra una expansión sostenible, pero aún que no es un auge.

En la localidad alpina suiza, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, dijo que aumenta la confianza en la mayor economía del mundo, pero descartó que el desempleo vaya a reducirse rápidamente.

A su vez, Geithner aseguró que existe un reconocimiento de que la posición fiscal de EE UU es "insostenible" y que el Gobierno de Barack Obama tiene capacidad política para hacer frente al problema pronto.

Geithner capeó las presiones para que EE UU reduzca su gasto, argumentado que ello entorpecería la reactivación de la economía, que creció un 3,2% en el cuarto trimestre del pasado año.

Un recorte drástico y rápido del gasto no sería una forma responsable de reducir el elevado déficit presupuestario de EE UU, según su secretario del Tesoro.

Geithner es el primer secretario del Tesoro estadounidense que ha participado en los últimos once años en el Foro de Davos, en un momento en que EE UU ha sido muy criticado por su inmenso déficit fiscal, que alcanzará en 2011 la cifra récord de 1,5 billones de dólares, el 9,8% de su producto interior bruto (PIB).