Antes de septiembre

CatalunyaCaixa asume que deberá convertirse en un banco

CatalunyaCaixa ha asumido que tendrá que convertirse en un banco antes de septiembre, tal y como se desprende del debate que tuvo lugar ayer en el seno del consejo de administración, según han avanzado fuentes financieras.

El Banco de España ha comunicado a la entidad de ahorro, la segunda de Cataluña y fruto de la reciente fusión de Caixa Catalunya, Manresa y Tarragona, que deberá convertirse en un banco y llevar a cabo una ampliación de capital suficiente para que su core capital llegue al máximo exigido por el organismo regulador.

Por ello el Banco de España ha invitado a CatalunyaCaixa a buscar inversores para cubrir esta ampliación de capital, que no fue cifrada durante el consejo de administración de ayer.

Esta nueva línea se explicó por parte de la dirección en el consejo que encabeza su presidente Fernando Casado y donde se expusieron estas alternativas, si bien no se tomó una decisión firme.

La cifra para llegar al 8% de capital debería ser los 1.032 millones que pedirá al Fondo para la Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB), pero la cantidad sería superior si finalmente el Gobierno opta por elevar más el requisito necesario para el 'core capital' de las entidades financieras.

En caso de no encontrar todo el capital necesario, el FROB cubriría la parte que no pudiera ser satisfecha con inversores privados, de modo que el fondo, que es de carácter público, pasaría a ser accionista de CatalunyaCaixa y la caja sería, en parte, nacionalizada.

No es una situación exclusiva de CatalunyaCaixa, sino que se trata de las condiciones que están poniendo el Gobierno y el Banco de España a las entidades de ahorro que necesitan una mayor capitalización.

CatalunyaCaixa ha hecho un esfuerzo importante en este sentido, el último de ellos al vender el 1,63% de Repsol con una plusvalía de 186 millones, con lo que ha podido elevar su 'core capital' hasta el 6,6%.

La caja catalana también se desprendió el pasado mes de septiembre del 50% de su grupo asegurador, que vendió a Mapfre por otros 549 millones, de los que 415 millones fueron plusvalías.

Para esta bancarización, CatalunyaCaixa podrá contar con alguna de las fichas bancarias que tiene en su balance, entre ellas las del Banco Industrial del Mediterráneo.

Técnicamente se traspasan los activos financieros, la red, el personal y el negocio bancario a la ficha bancaria, mientras que la caja permanecería como una fundación cuya principal función sería gestionar la obra social.