Primera reunión de 2011

La Fed mantiene sin cambios los tipos y la aplicación del estímulo monetario

La Reserva Federal ha dado su voto unánime al mantenimiento no solo de los bajos tipos de interés sino también al mantenimiento hasta junio de la política monetaria expansiva mediante la compra de bonos del Tesoro por valor de 600.000 millones de dólares.

El equipo presidido por Ben Bernanke mantuvo el rumbo marcado desde hace meses dado "el decepcionantemente lento progreso" que se observa a la hora de reducir el paro en un contexto de estabilización de precios. Es decir, la economía real -llegue el Dow Jones a cruzar el umbral de los 12.000 puntos o no- se está recuperando pero no lo suficientemente rápido.

La autoridad monetaria percibe que la insuficiente recuperación no es capaz de mejorar las condiciones laborales y aunque el gasto familiar ha crecido, sigue estando bajo la intensa presión de un alto desempleo, un modesto crecimiento de los ingresos, un menor patrimonio familiar y un crédito aún constreñido. La Fed sigue notando que el sector de la vivienda "está deprimido".

Lo que también percibe el equipo de Bernanke es un aumento de los precios de las materias primas, algo que también preocupa en Europa, pero a diferencia de Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, en EE UU se cree que las expectativas inflacionistas a largo plazo son estables y la inflación subyacente sigue a la baja.

La unanimidad en el voto es algo nuevo en este órgano colegiado. El año pasado Thomas Hoenig, presidente de la Fed por Kansas City repitió una y otra vez su voto en contra a la política monetaria expansiva. Actualmente hay tres miembros del comité abierto, Richard Fisher, Charles Plosser y Narayana Kocherlakota que no están a favor de la compra de bonos pero de momento no lo han hecho cosntar más que en discursos y no en sus primeros votos dentro de la autoridad monetaria.