En la tribuna estarán afectados por el tiroteo

Obama pronunciará un discurso sobre el Estado de la Unión muy económico

El presidente de EE UU, Barack Obama, da los últimos toques al discurso sobre el Estado de la Unión que pronunciará esta noche ante ambas Cámaras del Congreso y que tendrá en esta ocasión un marcado carácter económico.

Obama trabajaba en los últimos borradores del discurso esta mañana, antes de comparecer en el Capitolio a las 21.00 horas locales (2.00 GMT) para presentar sus propuestas para crear empleo al tiempo que ataja el ingente déficit presupuestario del país.

Con su mensaje, el presidente intenta persuadir al público de que la economía, la gran preocupación de los estadounidenses, se encuentra en buenas manos cuando comienza la segunda mitad de su mandato y de cara a las elecciones del año próximo.

El foco principal del discurso será la creación de empleo, en momentos en los que la tasa de paro en EE UU alcanza el 9,4%. La Casa Blanca es consciente de que las esperanzas de reelección del presidente pasan por un recorte notable de esa cifra.

Así, Obama insistirá en la necesidad de mejorar el sistema educativo, fomentar la innovación en las empresas y los centros de investigación e invertir en infraestructuras como vías para aumentar la competitividad, y por ende los empleos, en Estados Unidos.

También se referirá en su discurso, según ha adelantado la Casa Blanca, al fuerte déficit presupuestario, de más de 1,3 billones de dólares y la necesidad de recortar la deuda pública, en torno a los catorce billones de dólares.

Es una de las exigencias que le reclaman los republicanos, que controlan desde este enero la Cámara de Representantes en el Congreso.

Según han adelantado hoy los medios estadounidenses, el presidente planea proponer una prórroga hasta cinco años de la congelación de los gastos no obligatorios -con excepción de la Defensa- del presupuesto federal, dotado con 3,5 billones de dólares.

Además, podría proponer también, según la cadena ABC News, la prohibición de las partidas presupuestarias conocidas como earmarks, fondos que los legisladores asignan para proyectos generalmente en sus estados de origen y que incluyen en proyectos de ley con los que esos fondos no guardan relación.

Aunque el total de esas partidas es relativamente reducido si se compara con el déficit presupuestario, su existencia es muy impopular y ha recibido numerosas críticas del movimiento derechista 'Tea Party', que tiene entre sus principios una extrema austeridad fiscal.

Obama ha prometido buscar la colaboración entre los dos partidos en la segunda mitad de su mandato, algo que también se reflejará en el discurso de hoy.

En parte, ello se debe a que el bipartidismo es algo popular en las encuestas: los esfuerzos de Obama por tender puentes entre los partidos el pasado diciembre se han visto premiados con alzas sustanciales de sus índices de aceptación.

Pero también es producto del realismo: a diferencia de los dos años anteriores, cuando los demócratas contaban con amplias mayorías en el Capitolio, los republicanos controlan ahora la Cámara de Representantes.

Al reiterar sus llamamientos a la cooperación entre los partidos, retomará así uno de los leit motiv de su discurso en Tucson hace dos semanas, cuando participó en un acto de homenaje a las víctimas del tiroteo del día 8 con una alocución en la que instó a la unidad.

Por invitación de la Casa Blanca, en la tribuna de invitados estarán este año junto a la primera dama, Michelle Obama, algunos de los afectados por aquel tiroteo.

Así estarán presentes los padres de la víctima mortal más joven, Christina Taylor Green, de nueve años, y el voluntario Daniel Hernández, que trabajaba como voluntario en la oficina de la congresista Gabrielle Giffords y cuyos primeros auxilios, probablemente, salvaron la vida de la legisladora.

En un intento de acercamiento entre los partidos, algunos legisladores republicanos y demócratas planean sentarse juntos, en lugar de ocupar asientos según su formación política como es tradición.

Aunque el discurso de esta noche estará claramente dominado por la economía, Obama también dejará espacio para la política exterior y se espera que aborde asuntos como las guerras en Afganistán e Irak o la lucha contra el terrorismo.