Su precio ya no es tan competitivo frente al mercado libre

'Premiados' en los sorteos de VPO de Madrid renuncian a ellas

Los sorteos de pisos protegidos (VPO) de la Comunidad de Madrid no son lo que eran. Fuentes cercanas a la Oficina de Vivienda del Gobierno regional confirman que, en los últimos tiempos, están quedando casas sin adjudicar. Y es que, a la entrega de llaves, algunos premiados no las quieren porque encuentran en el mercado libre pisos similares más baratos o porque no obtienen financiación.

Hace unos años resultar agraciado en uno de los sorteos de casas protegidas era prácticamente como haber recibido el premio gordo de la lotería. La gente lloraba, se abrazaba a sus familiares y saltaba de alegría. Ahora, la crisis provoca que queden viviendas sin adjudicar. Fuentes del sector consultadas señalan que "prácticamente en todas las promociones de la Comunidad de Madrid y también del Ayuntamiento" están quedando pisos libres.

¿Por qué? Simplemente, porque los adjudicatarios renuncian. La masiva destrucción de empleo hace que muchos jóvenes, principales destinatarios de estas viviendas, no puedan plantearse ir a vivir solos, aunque no tengan que pagar una hipoteca.

Y es que las casas sorteadas por Madrid se otorgan con la posibilidad de habitarlas en régimen de alquiler y años después comprarlas, descontando del precio de venta una parte de las cantidades entregadas en concepto de renta. Los expertos consideran que el rechazo de estos pisos se debe a que, ante la situación actual, los precios de esas VPO han dejado de ser competitivos. Las últimas viviendas rechazadas se encuentran en Parla. Hay dos tipologías. El precio de los inmuebles oscila entre los 131.800 y los 144.261 euros, para una vivienda de entre 50 y 53 metros cuadradas. Incluyen además una plaza de garaje. Una búsqueda de promociones de nueva construcción en esa localidad madrileña en un portal de internet constata esa teoría. Así, los promotores ofrecen casas en Parla en el mercado libre desde 124.000 euros.

El sorteo de las viviendas de Parla se celebró en mayo de 2007, pero es ahora, a la entrega de llaves, cuando los adjudicatarios renuncian. El hecho de que transcurra tanto tiempo es otro de los inconvenientes. Potenciales compradores que entonces cumplían con los requisitos para acceder a una VPO han perdido su empleo y se ven abocados a rechazarlas.

Los promotores urgen encontrar una solución

Los promotores llevan años reclamando cambios en el funcionamiento de los llamados registros de demandantes de VPO. Para evitar fraudes como que compraran estos pisos familias con ingresos elevados, se fijó la obligatoriedad de que todos los ciudadanos que quisieran una VPO debían estar inscritos en una lista única. Pero, pese a esos controles, los registros no han evitado que a la entrega de llaves, los bancos rechacen a algunos potenciales compradores, anulando con ello la venta.

Como la Comunidad de Madrid recuerda que cuando se produce una baja, solo pueden optar a esos pisos las siguientes personas de la lista, los promotores creen que este sistema es ineficiente y paraliza numerosas operaciones justo en un momento en el que no se lo pueden permitir.