Materias primas

Francia desea una nueva FAO para calmar las alzas del precio de los alimentos

Francia presiona para dotar de mayores poderes a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el fin de solucionar las tensiones en los mercados que están impulsando el precio de las materias primas y desatando tensiones sociales por segunda vez en tres años. Las autoridades galas han promovido una mayor regulación de los mercados de materias primas como piedra angular de su presidencia del G-20 en 2011.

Una FAO rediseñada, con datos más fiables a su disposición y el poder de coordinar medidas en el comercio entre países son algunas de las propuestas sometidas a discusión, indicaron fuentes próximas a la presidencia francesa.

La FAO, radicada en Roma, ya recoge datos de producción agrícola y precio de los alimentos, y el anuncio a principios de mes que su índice global de precios anotó un nuevo techo en diciembre desató los temores sobre una crisis alimenticia mundial como la que se produjo en 2008.

El repunte de cosechas como el trigo o el azúcar ha disparado las protestas sociales en partes del Norte de África y Oriente Medio, y países como Argelia han tenido que realizar importaciones adicionales y conceder subsidios para eludir revueltas populares como la que se ha producido en Túnez y que se ha saldado con la salida de su presidente del poder.

La FAO y otros organismos observadores ven posible que los precios de los alimentos continúen creciendo aún más este año a causa del adverso clima en los principales mercados exportadores de grano, entre los que se encuentran Argentina, Rusia y Australia.

"Necesitamos una organización que ofrezca información precisa y un foro de debate entre los productores y los consumidores", explicaba una fuente próxima a la oficina del presidente de la República Francesa. "Esto implicaría reformar la FAO más que constituir una nueva organización".

El presidente galo, Nicolas Sarkozy, lanzó la idea el pasado noviembre de un organismo que coordinase la producción agrícola mundial, sin especificar que esta labor recaería sobre la FAO.

Francia argumenta que una ausencia de datos precisos sobre producción agrícola y las cotizaciones de las materias primas a lo largo del mundo han contribuído a la volatilidad y que, en su condición actual, la FAO se encuentra lastrada por su información limitada.

Un diálogo bajo la supervisión de la FAO podría evitar las inquietudes del mercado que siguieron al anuncio de Rusia de suspender sus exportaciones de grano el pasado agosto después de que la sequía devastara sus cosechas, indicaron funcionarios franceses.

La presidencia gala del G-20 también aspira a mejorar el flujo y la demanda de datos sobre los mercados de crudo.

El ministro francés de comercio exterior discutirá la materia en una conferencia en Arabia Saudí el próximo 24 de enero, el mismo día en que el presidente Nicolas Sarkozy inaugurará formalmente la presidencia francesa del G-20.

En paralelo a este empuje por lograr una mayor transparencia en los mercados directos, Francia continúa respaldando una mayor supervisión en los derivados de materias primas. Francia atribuye a la especulación financiera con las materias primas la escalada de los precios, aunque los analistas se encuentran divididos sobre si esta es tan importante como la evolución de los fundamentales. El ministro francés de Agricultura, Bruno Le Maire, planea reunirse con sus homólogos del resto del G-20 para una conferencia agrícola el próximo mayo o junio, previa al encuentro que los líderes de las principales 20 naciones del mundo mantendrán con motivo de la clausura de la presidencia francesa.