Prevé recortar un 10% el gasto de la administración autonómica

La Generalitat calcula que Cataluña necesita una financiación de 11.000 millones este año

El consejero de Economía de la Generalitat catalana, Andreu Mas-Colell, concretó en 11.000 millones de euros las necesidades de financiación de la administración autónómica para este año, sin contar las refinanciaciones. Mas-Colell se refirió a emisiones de todo tipo, incluyendo la posibilidad de una segunda operación de bonos para particulares. En este último sentido, el responsable de Economía catalán reconoció que para la emisión de bonos "necesitamos las autorizaciones pertinentes de Madrid para aumentar nuestro endeudamiento, porque ya estamos al límite".

El titular del departamento de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, destacó que Cataluña necesita este año 11.000 millones en emisiones y financiación de todo tipo, y sin contar la refinanciación de la deuda que vence. En declaraciones a la emisora de radio Rac1, Mas-Colell reconoció que la situación de las finanzas catalanas es delicada al asegurar que "necesitamos las autorizaciones pertinentes de Madrid para endeudarnos, porque estamos al límite".

También se refirió a esta condición para plantear la segunda emisión de bonos para particulares después de la realizada en noviembre pasado. Con todo, desmintió que se esté planteando lanzar al mercado 2.200 millones de euros, y se limitó a afirmar que "los servicios financieros de la Generalitat están en contacto con algunas entidades financieras". Tampoco quiso concretar si la emisión sería a un año de plazo como la anterior o con un vencimiento de dos a tres ejercicios.

Mas-Colell indicó que al cierre de 2010, el déficit de la administración catalana se ha situado en el 3,6% del PIB, lo que supone una cifra cercana a los 7.000 millones, "muy por encima del objetivo que era el 2,4%". La aspiración de reducir el déficit durante el año en curso al 1,3% "es un salto muy considerable". Para conseguirlo, el responsable de Economía indicó que prevé recortar un 10% el gasto de la administración catalana, "que es un sacrificio muy importante, aunque lo que se hizo en Grecia representaba tres veces más".