Dice que son responsables de su insolvencia

La administración concursal de Marsans apoya embargar a varios ex consejeros

La administración concursal de Viajes Marsans ha pedido al Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid que amplíe el embargo cautelar de bienes a antiguos miembros del Consejo de Administración de la compañía turística, ya que considera que también son responsables de su estado de insolvencia.

Según informaron fuentes jurídicas, la administración concursal apoya así la petición que hizo uno de los acreedores de Marsans, Mapa Tours, para que la juez Ana María Gallego califique como culpables de la insolvencia no sólo a los antiguos propietarios (Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual) y a los nuevos (Posibilitumm), sino también a algunos antiguos consejeros.

Entre ellos destaca un primo del Rey, Carlos de Borbón y Dos Sicilias, que es consejero de grandes empresas como Reyal Urbis y Cepsa, y Emilio Novela, que fue vicepresidente primero de Banif y también está presente en el consejo de administración de Reyal y de otras sociedades de relevancia, como Talgo.

A ellos se unirían José Félix de Rivera, Ignacio Pascual (hijo de Gonzalo Pascual) y Gerardo Díaz Santamaría (hijo de Gerardo Díaz Ferrán), además de una de las sociedades patrimoniales de la familia del ex presidente de la CEOE.

Todos ellos tendrán la oportunidad de defenderse en una audiencia previa que deberá celebrar la juez Ana María Gallego antes de decidir si acuerda el embargo cautelar de sus bienes.

Ese embargo se dictará si hay indicios de su culpabilidad en el concurso de acreedores de Viajes Marsans, lo que les llevaría a ser condenados a cubrir con su patrimonio el déficit de la sociedad, que inicialmente se fijó en 417 millones y que según los últimos datos ascendería a 271 millones de euros.

La administración concursal de Marsans, formada por el abogado Edorta Etxarandio, el economista Rafael Martín y el auditor Pedro Tortosa, recuerda que esos ex consejeros firmaron en octubre de 2009 las cuentas anuales de la compañía, que revelaban préstamos a la matriz del grupo, Teinver, por valor de 221 millones de euros, que eran de dudosa recuperación.

Precisamente, la empresa auditora de Marsans, Pricewaterhouse Coopers, se negó a expresar su opinión sobre las cuentas anuales a la vista de que no podía valorar la suficiencia de las garantías que había dado Teinver para devolver dichos préstamos.

El informe de los administradores concursales de Viajes Marsans también concluye que la insolvencia de la compañía se debió a la falta de liquidez ocasionada por las salidas de dinero hacia Teinver y otras sociedades vinculadas, como Air Comet.

En consecuencia, los administradores concursales de Marsans argumentan que, aunque los consejeros cesaron entre noviembre y diciembre de 2009, son también culpables de la insolvencia del grupo turístico por haber avalado unas cuentas que revelaban unas preocupantes salidas de liquidez.