Quiere evitar conflictos de intereses

Goldman Sachs se compromete a ser más transparente en sus cuentas

Después de ocho meses de estudio, encuestas a sus clientes y autocrítica, Goldman Sachs presentó ayer un documento de 63 páginas y 39 directrices con las que se compromete a ser más transparente a la hora de informar sobre las fuentes de sus beneficios y, sobre todo, dejar claro que los intereses de sus clientes priman sobre los del banco.

El banco dirigido por Lloyd Blankfein quiere recuperar el prestigio que perdió cuando fue demandado por la SEC la pasada primavera por poner en el mercado un producto estructurado para un cliente, el hedge fund de John Paulson, que causó fuertes pérdidas a varios bancos europeos ajenos a este arreglo. Aquella demanda se zanjó con un acuerdo extrajudicial que costó 500 millones de dólares a Goldman Sachs y una imagen muy perjudicada por unas comparecencias ante el Congreso de EE UU en las que sus ejecutivos no dejaron claro si el banco primaba sus intereses sobre los de sus clientes y donde se revelaban serios conflictos de intereses.

En el informe, Goldman admite que algunos clientes consideran que "en algunas circunstancias, la entidad hace pesar sus propios intereses y sus incentivos a corto plazo".

Para añadir más transparencia la firma dará detalles a partir de la presentación de las cuentas del cuarto trimestre, la semana que viene, de cuatro categorías de negocios. Los ingresos que se obtengan en nombres de sus clientes estarán separados de los que se obtengan con su propia cartera con la idea de evitar sospechas de que hay conflictos de intereses. En un hecho relevante comunicado a la SEC, Goldman explica que la división de inversión y préstamos, que incluye las apuestas en los mercados con el propio dinero del banco, ha supuesto casi el 30% de los ingresos brutos de los tres primeros trimestres del año. Es un porcentaje que deja bien claro la dependencia de esta actividad para la salud financiera de la entidad.

El banco desglosará cuánto ingresa por su operativa y cuánto por la de sus clientes

El banco, además, creará un comité cuya misión es velar porque los clientes sean su principal preocupación. En este sentido, Goldman va a segmentarlos según su nivel de sofisticación para determinar así qué operaciones son apropiadas en cada caso. Es decir, no se dará por sentado que todos los inversores tienen el mismo nivel de confianza en sus conocimientos en los mercados o disfrutan acceso a toda la información necesaria para ello.

En este esfuerzo para mejorar la reputación del banco, Goldman quiere que un comité vigile si hay transacciones financieras que además de poder hacerse, "deban hacerse".

Barclays cree que la banca ya ha pedido suficientes disculpas

Bob Diamond, máximo responsable de Barclays, fue contundente ayer ante la Cámara de los Comunes. En su opinión, la banca debe dejar de pedir disculpas por los errores que ocasionaron la crisis financiera. El directivo, que es además uno de los ejecutivos mejor pagados de Europa, declinó especificar si este año volverá a renunciar a su bonus . "Hubo un tiempo para el arrepentimiento y las disculpas por parte de los bancos, pero creo que ya ha acabado. Necesitamos que nuestras entidades se muestren abiertas a asumir riesgos... de forma que podamos crear empleos", declaró Diamond ante la comisión del Tesoro.

La opinión pública británica está muy sensibilizada con el reparto de bonus tras el rescate grandes bancos del país, como RBS o Lloyds. La banca repartirá 8.430 millones de euros entre sus empleados por 2010.

La cifra

2.760 millones de dólares, unos 2.130 millones de euros, se embolsó Goldman en los primeros nueve meses gracias sus negocios de inversión y préstamos.