"Espero que en 2011 sea una realidad"

Estremera, un pueblo bajo el influjo del maná chino

Inversores del gigante asiático proyectan un centro logístico y comercial en la localidad madrileña.

Estremera, un pueblo bajo el influjo del maná chino
Estremera, un pueblo bajo el influjo del maná chino

El boom inmobiliario pasó de largo por Estremera. Situado a 62 kilómetros del centro de Madrid, lindando con la provincia de Cuenca, este pequeño pueblo de 1.500 habitantes fue ajeno al desarrollo inmobiliario que otros pueblos de la Comunidad de Madrid vivieron al calor del boom. A Estremera no llegaron promotores para levantar miles de adosados en urbanizaciones dirigidas a trabajadores de la capital dispuestos a vivir fuera de la ciudad. Por esa razón a Antonio Alarcón le gustaría que el proyecto conocido como ciudad china fuera una realidad en su pueblo, donde nació en 1935.

"Antes de que saliera el Sol salía al campo con las ovejas y volvía a casa a las 10 de la noche", recuerda Alarcón mientras toma un café en el Hogar del Pensionista de Estremera. "Tenía 8 años y cobraba una peseta y cincuenta céntimos". Por aquel entonces Estremera tenía el doble de población de la que tiene ahora. "Por causa del trabajo la gente joven se va del pueblo, falta vida, claro que sería bueno que vinieran los chinos", dice.

En Estremera todo el mundo ha oído hablar del proyecto. La construcción de un centro logístico, industrial y comercial financiado y edificado por grupos de inversión chinos. "Espero que en 2011 sea una realidad", comenta el alcalde de Estremera, José Carlos Villalvilla (PP).

En 2007 el alcalde de Estremera viajó a China para presentar el proyecto, ideado, explica, por un grupo de inversores chinos. El pasado verano, asegura, una delegación china visitó el pueblo y vio los terrenos sobre los que se edificará el complejo. "Dará empleo a 7.000 personas y en total a unas 15.000", afirma Villalvilla aludiendo a datos estimados por organismos de la Comunidad de Madrid a los que ya ha sido presentado el proyecto.

"Ahora solo falta que llegue el dinero, espero que en el primer semestre de este año se haya completado la compra de los terrenos", comenta señalando en un plano el suelo sobre el que se ubicaría la ciudad china: 2,5 millones de metros cuadrados.

El alcalde calcula que la compra de los terrenos costará entre los 10 y los 15 millones de euros. "En la zona norte hay proyectado un desarrollo residencial y en el sur otro industrial, el más importante del planteamiento", explica. Y señala que varios propietarios de esos terrenos han firmado ya opciones de compraventa para el desarrollo industrial.

Este diario ha contactado con la empresa española encargada de la gestión del proyecto. La persona al frente de la sociedad ha solicitado a este diario permanecer en el anonimato y ha tratado de poner algo de mesura sobre lo que está ocurriendo.

"Llevamos 18 meses trabajando en esto, todos los meses viajamos a China y estamos muy cerca de lograr que la inversión sea una realidad", explica el empresario que lidera la gestión en España del proyecto. "Pero se están dando por hechas demasiadas cosas", advierte.

El empresario español al frente de la gestora del plan chino sobre Estremera confirma que se ha llegado a acuerdos de compraventa de los terrenos con cerca de un centenar de propietarios. En su equipo figuran, entre otros, un empresario chino afincado en Madrid que figura como administrador único en 20 sociedades y un antiguo concejal de Estremera.

"Creemos en el proyecto y en sus posibilidades de éxito, tenemos el visto bueno de todas las autoridades", apunta. "Falta la última decisión de inversión, pero", advierte, "si hay una desviación en el precio de los terrenos, la ubicación puede cambiar". "Estremera", continúa, "es la primera opción, estamos trabajando para que se haga en Estremera, pero si hay diferencias sobre el precio, especulación... Entonces podría cambiarse la ubicación del proyecto y demorarse todo".

"Hace dos años pusieron aquí la prisión", recuerdan en uno de los bares de Estremera a la hora del aperitivo. "También entonces dijeron que iba a cambiar todo el pueblo, que los funcionarios de la prisión vendrían aquí a vivir y que gente de Estremera podría trabajar en la cárcel", dicen. "Pero a día de hoy nadie de Estremera trabaja en la prisión, y nadie de la prisión vive aquí; y hubo gente que entonces compró casas viejas en el pueblo pensando que podría revenderlas". "Sí, pero", añade una de las personas en el bar, "cuando abrieron la cárcel tocó el grupo Arrebato y se organizaron varias corridas de toros".

2,5 millones de metros

El planteamiento urbanístico sobre el que se proyecta la inversión china ocupa 2,5 millones de metros cuadrados del pueblo de Estremera. Una empresa española ha llegado a acuerdos de compraventa de terrenos con cerca de un centenar de propietarios.

La cifra

10 millones de euros sería el precio (hasta 15 millones) de compra de los terrenos sobre los que se ubicaría el proyecto 'ciudad china'.

1.500 personas están empadronadas en el pueblo madrileño donde se planea construir la ciudad.

15.000 puestos de trabajo crearía el proyecto en Estremera.

Alejado de Cobo Calleja, el mayor centro de 'todo a 100' de Europa

El planteamiento de la ciudad china de Estremera huye de comparaciones con el polígono Cobo Calleja, situado en Fuenlabrada, Madrid.

En Cobo Calleja están instaladas cientos de empresas chinas que ocupan otras tantas naves industriales dedicadas principalmente a la importación y exportación de artículos de bajo coste. El polígono, que fue fundado y desarrollado por Manuel Cobo Calleja, fallecido en 2008, padre del actual Primer Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo Vega, no tiene buena fama. "De vez en cuando se quema una nave y cuando los bomberos derriban los tabiques que quedan aparecen literas", comenta un funcionario del Ayuntamiento de Fuenlabrada. Sobre el polígono también han recaído sospechas de fabricación de artículos 'piratas'.

Pero la 'ciudad china' de Estremera no tendría "nada que ver con Cobo Calleja", subraya José Carlos Villalvilla, alcalde de Estremera. El proyecto", comenta, "se desmarca totalmente del concepto de tiendas de todo a 100; incluso habría fábricas para ensamblar piezas de artículos llegados desde China, con lo que serían productos fabricados por chinos pero hechos en Europa". Y destaca que la edificación de la zona residencial contemplada en el proyecto se situaría "lejos de la zona industrial". En teoría, la zona residencial sería ocupada por ciudadanos chinos que trabajarían en la futura zona industrial de Estremera. De ser así, Estremera estaría habitado por más ciudadanos chinos que españoles. José Carlos Villalvilla precisa que en los últimos años sí ha crecido la población del pueblo, 1.500 habitantes, gracias a la llegada de ciudadanos rumanos.

Entre las ventajas que el alcalde de Estremera enumera para defender la inversión china en el pueblo destaca la posición "respecto al puerto de Valencia y al aeropuerto de Campo Real". El pueblo de Estremera, por el que pasa el río Tajo, está situado cerca de la carretera de Madrid a Valencia, a 62 kilómetros del centro de la capital. "El proyecto serviría de plataforma logística para productos llegados desde el puerto de Valencia", dice.

La Comunidad de Madrid anunció hace unos años la futura construcción del aeropuerto de Campo Real, con una extensión similar a la de Barajas, en el pueblo situado a 30 kilómetros del centro de Madrid, también en la carretera hacia Valencia.