Gestión de crisis industriales

Ficosa asume el reto de llenar la planta de Sony

Prevé fabricar equipos para baterías de coches eléctricos.

La fábrica de televisores de Sony en Viladecavalls (Barcelona) ha pasado de representar el penúltimo bastión de la producción extranjera de electrónica de consumo (con el permiso de la planta vecina de Sharp) a crear unas expectativas sin precedentes en las estrategias de gestión en crisis industriales. Mientras la matriz japonesa ya había sentenciado la continuidad del centro español, la filial que preside Pedro Navarrete buscaba el año pasado un traspaso de las instalaciones que permitiera salvar una plantilla cercana a los 1.000 empleados.

Se trataba de realizar en el propio recinto una recolocación masiva de puestos de trabajo. El acuerdo final ha supuesto que Sony ya no es la propietaria de la factoría desde el pasado 1 de enero, transfiriendo los activos a la compañía de componentes de automoción Ficosa y a la ingeniería Comsa Emte. El complejo que abarca 20,6 hectáreas se dividirá en dos compañías: una 100% en manos de Ficosa, que gestionará la factoría, y otra sociedad mixta entre la compañía que preside Josep Maria Pujol y Comsa Emte que asumirá el centro de I+D e ingeniería. El plan se centra en que esta última compañía alimente de proyectos y productos a la planta, que hasta 2012 seguirá produciendo televisores de pantalla plana LCD para Sony.

Los compromisos alcanzados estipulan que el grupo nipón se compromete a comprar un millón de receptores (la capacidad está situada sobre los dos millones) este año y 500.000 unidades en 2012. Paralelamente, un total de 965 trabajadores (la plantilla de la factoría llegó a contar con 2.000 personas sumando los eventuales entre septiembre y diciembre) pasarán a depender de las dos empresas compradoras, mientras Sony mantendrá un retén de 45 empleados. El repliegue productivo de la corporación japonesa es total, puesto que Ficosa incluso realizará el servicio posventa de los televisores.

Todas las fuentes consultadas destacan en privado la valentía de Ficosa y Comsa Emte en asumir la gestión de una factoría inmensa, de la misma forma que reconocen la dificultad del proyecto en momentos en los que sobra capacidad. Los mismos portavoces remarcan que un precedente similar hace cuatro o cinco años hubiera evitado el cierre de numerosas fábricas. Parece una operación redonda para todas las partes, puesto que Sony reduce a un valor simbólico el coste de su reconversión en España, sin plantear expediente alguno, mientras que Ficosa y Comsa Emte heredan una factoría y unas instalaciones de investigación y desarrollo (I+D) punteras y preparadas para sus planes de diversificación dentro de la migración del sector de automoción hacia equipamientos con elevada base electrónica.

Sin embargo, Ficosa necesita concretar de forma urgente contratos para llenar la factoría. Solo ha trascendido que Cirsa aumentará la compra de piezas para sus máquinas recreativas. Mientras, Ficosa prevé trasladar producción de sus plantas de Europa del Este a la factoría de Viladecavalls (retrovisores para Seat, un sistema de frenos y de cambio de marchas) para suplir la progresiva reducción de los pedidos de Sony. Con todo, el proyecto estrella se centra en fabricar componentes para abastecer la futura producción de vehículos eléctricos en Europa. Ficosa ya trabaja en el desarrollo de un sistema para encajar las celdas de las baterías, uno de los elementos críticos de la locomoción eléctrica.