Global Rail y Ferrovial Railway apuntan a la alta velocidad en EE UU

Globalvía y Ferrovial crean nuevas filiales para la concesión de ferrocarriles

Dos de las empresas que han mostrado más interés por la construcción y explotación de la primera línea del tren de alta velocidad en Estados Unidos, Globalvía y Ferrovial, han constituido sendas empresas enfocadas a la actividad ferroviaria. La primera puso en marcha a finales de 2010 Global Rail, mientras la segunda tiene en operación Ferrovial Railway.

Globalvía y Ferrovial han cimentado su apuesta por el desarrollo y explotación de infraestructuras ferroviarias con la creación de nuevas filiales. æpermil;stas nacen para la toma de posiciones en un segmento de negocio que promete despuntar en el corto plazo, con concesiones millonarias en juego principalmente en Estados Unidos y Oriente Medio. Así, han surgido Global Rail y Ferrovial Railway, con nombres de fácil encaje en los mercados de habla inglesa.

La primera comenzó sus operaciones el 17 de noviembre, aunque fue inscrita por Globalvía a finales de diciembre. El objeto social de Global Rail responde a la "gestión, promoción, desarrollo y explotación de infraestructuras públicas, nacionales y extranjeras". De momento, la compañía que preside Juan Béjar utilizará esta subsidiaria para agrupar las siete concesiones del grupo relacionadas con el tren. Entre ellas figuran la línea 9 del Metro de Madrid, el de Barajas, el metro de Málaga o el Tranvía de Parla.

Global Rail declara un capital de 60.000 euros y tiene a Fernando de Marcos como representante. Se trata del director de negocio de Ferrocarriles de Globalvía, quien fue fichado en octubre de 2010, procedente de FCC (accionista de la empresa a partes iguales con Caja Madrid), para internacionalizar la actividad de Globalvía en el ferrocarril y participar en la incipiente concesión del AVE en España.

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En una reciente entrevista concedida a CincoDías, De Marcos, con 20 años de experiencia en el negocio ferroviario, aseguró que Globalvía aspira a encabezar consorcios en la puja por los concursos de alta velocidad: "Tenemos la intención de liderar y controlar el análisis del modelo de negocio para cada caso, proyectarlo, financiarlo, construirlo y explotarlo". El ejecutivo también afirmó que el grupo FCC, como partícipe de la compañía, es el socio natural para acometer este tipo de proyectos. La del otro accionista, Caja Madrid, será la primera puerta que se tocará en busca de la financiación.

De momento, Globalvía se ha presentado a la licitación del tramo de alta velocidad ferroviaria entre Tampa y Orlando, en Florida, con FCC, Veolia y Skanska.

El proyecto, valorado en unos 2.600 millones de dólares, también ha llamado la atención de Ferrovial, que participa con su concesionaria Cintra junto a Soares de Costa y las estadounidenses Prince e Ivensys.

Pero más allá de este concurso, el grupo de la familia Del Pino tendrá como punta de lanza en las concesiones ferroviarias a la nueva filial Ferrovial Railway. Hasta ahora, Ferrovial había destacado como constructora de ferrocarril, pero en su cesta de concesiones no figura el tren.

Inscrita en el Registro Mercantil el pasado 15 de noviembre, Ferrovial Railway cuenta con un capital de 250.000 euros y tiene como objeto "la prestación de servicios de transporte a través de la red ferroviaria".

Como administradores de la sociedad aparecen dos nombres del cuadro directivo de la constructora del grupo, Ferrovial Agromán. Son el director de Aprovisionamiento, Julio Pedrosa Sáez, y el responsable de Asesoría Jurídica, José Carlos Garrido-Lestache.

Como destino prioritario para las concesionarias de infraestructuras, Estados Unidos cuenta con 54 proyectos ferroviarios relacionados con la alta velocidad en 23 estados, de los que la mayoría optan por el modelo de colaboración público-privada (PPP por sus siglas en inglés) para financiarlos. A finales de octubre el Secretario de Transportes, Ray LaHood, repartió fondos públicos por 2.400 millones de dólares para esos planes.

Interés generalizado

OHL y ACS también están activas en el incipiente negocio de la explotación de infraestructuras ferroviarias. Las dos miran a EE UU y Oriente Medio y la primera cuenta ya con referencias como el Metro Ligero Oeste o el tramo Móstoles-Navalcarnero, ambos en Madrid.

La alta velocidad de Florida, en el alero

Tras las elecciones del pasado mes de noviembre en Estados Unidos, el Gobernador electo de Florida, Rick Scott, ha puesto en entredicho el proyecto de alta velocidad ferroviaria. Y lo ha hecho a pesar de la defensa a ultranza que realiza el Departamento de Transportes que lidera Ray LaHood.

El primer tramo que iba a salir a concurso en concesión en ese país, el que va de Tampa a Orlando a lo largo de 100 kilómetros, depende del resultado de un informe de viabilidad. Rick Scott ya lo ha encargado y espera saber en febrero si el nuevo tren es rentable. Los Estados de Ohio y Wisconsin, donde ha habido cambios de gobernador, ya han paralizado proyectos de alta velocidad con la renuncia a fondos federales.

La otra gran esperanza para constructoras y concesionarias está puesta en California.