Acuerdo con el grupo Gallardo

CSN, el gigante siderúrgico brasileño viene para quedarse

Su interés por Cementos Balboa forma parte de un agresivo plan para expandir el negocio cementero.

CSN, el gigante siderúrgico brasileño viene para quedarse
CSN, el gigante siderúrgico brasileño viene para quedarse

El gigante del acero brasileño CSN quiere ampliar su presencia en Europa, hasta ahora limitada a Portugal, y ya ha puesto sus ojos en España. El grupo siderúrgico cerró en los primeros días del pasado mes de diciembre un principio de acuerdo con el grupo Gallardo para hacerse con tres de sus empresas: la extremeña Cementos Balboa y las siderúrgicas vascas Corrugados Azpeitia y Corrugados Lasao. Una operación que, de culminarse, le exigirá un desembolso de entre 352 y 382 millones de euros.

El pacto entre los dos grupos (que, si se ratifica, se materializará en el primer trimestre del año) deja abierta la puerta a nuevas ventas en el futuro. Algo que no hay que descartar, por un lado, por las dificultades que la crisis está provocando en el grupo Gallardo, que se ha visto abocado a las desinversiones para reforzar su posición financiera.

Sociedades en España

La compañía ha trasladado dos tenedoras de acciones de Luxemburgo a Madrid

Y, por otro, porque CSN tiene intención de consolidarse en España. De momento, la compañía brasileña (la octava por capitalización bursátil entre los grandes productores mineros y siderúrgicos) ya ha registrado en Madrid dos sociedades, CSN Steel y CSN Metals, que actuarán como tenedoras de las acciones y participaciones de la compañía en España (e incluso fuera), según consta en el Borme. Ambas tienen su sede en el Paseo de la Castellana número 52 y cuentan con un capital inicial de 1.204,07 y 256,9 millones de euros, respectivamente. Las dos ya existían anteriormente pero estaban domiciliadas en Luxemburgo.

Las compras de CSN en España encajan con la estrategia de expansión que pretende llevar a cabo su presidente, Benjamín Steinbruch, que quiere que el grupo doble su tamaño con crecimiento orgánico, al que añadirá compras selectivas, no solo en Brasil sino, especialmente, en Estados Unidos y en Europa. Sin tener en cuenta posibles adquisiciones, el grupo prevé invertir 3.000 millones de reales brasileños al año (1.357 millones de euros) hasta 2014 para crecer.

A este lado del Atlántico, CSN, de momento, tiene como base de operaciones Portugal, donde opera a través de su filial Lusosider, especializada en aceros galvanizados y en laminados en caliente. Su intento por tomar una participación del 33% en la cementera lusa Cimpor (la décima del mundo) fracasó el año pasado.

Esto es lo que explica el interés del grupo brasileño por Cementos Balboa, un movimiento que despertó cierta sorpresa en el mundo industrial, habida cuenta de la crisis que atraviesa el sector de la construcción en España. Y es que CSN tiene en marcha un agresivo plan de expansión en el sector cementero, un negocio en el que debutó en 2009 con la puesta en marcha de una fábrica en la localidad de Volta Redonda (estado de Río de Janeiro).

Su objetivo es que, para 2016, la cementera aporte ya el 5% de los ingresos del grupo, que quiere alcanzar los 6,4 millones de toneladas de producción, lo que le convertiría en una de las mayores compañías cementeras de Brasil. En la actualidad, la planta fabrica cerca de un millón de toneladas. Los responsables de CSN duplicarán su capacidad e invertirán cerca de 600 millones de dólares (452 millones de euros) para levantar tres cementeras más en el país.

En la actualidad, la dimensión de Cementos Balboa ya es similar a la de la fábrica de Volta Redonda. La planta, ubicada en la localidad pacense de Alconera, tiene una capacidad de producción anual de 1,4 millones de toneladas de cemento y de 1,1 millones de toneladas de clinker (principal materia prima del cemento). Ahora, la producción, que se comercializa a granel y ensacada, tiene como destino plantas de hormigón y almacenes de construcción de Extremadura y comunidades limítrofes.

Bajo el control de Vicunha

El accionista principal de CSN es el grupo Vicunha, que controla un 47,9% de su capital. El origen del holding se remonta a 1966, cuando las familias Steinbruch y Rabinovich ponen en marcha Têxtil Brasibel, embrión de lo que se convertirá en el gigante Vicunha Têxtil. A finales de los ochenta, el grupo lanza también una entidad financiera y de inversión (Banco Fibra) y en 1993 extiende sus actividades a la siderurgia, entrando en CSN. Desde 2005, Vicunha está controlado solo por los Steinbruch.